
Lo que importa a la hora de hacer un torniquete
Hacer un torniquete se parece básicamente a los juegos de ataduras „normales“…
…en los que se trata de inmovilizar a la persona sumisa. La diferencia decisiva, sin embargo, está en que al hacer un torniquete se restringe temporalmente el riego sanguíneo de las partes del cuerpo afectadas. Por lo general afecta a manos, brazos, pies o piernas, pero también se pueden ligar los genitales o los pechos. Además de cuerdas, también se pueden usar anillos, correas de cuero o incluso pinzas, por ejemplo para los pezones.
¿Por qué se hace un torniquete?
Hacer un torniquete puede emplearse como castigo, ya que no es precisamente indoloro. Si, por ejemplo, se liga el pene, esto puede impedir una erección y resultar por tanto muy doloroso.
Pero la técnica también puede tener un efecto muy estimulante gracias a la aparición de adormecimiento y a la liberación de endorfinas. En el caso del pene ligado, la práctica también puede provocar lo contrario: una erección más grande y dura. Como con tantas cosas en el BDSM, en el torniquete también depende de la intensidad y de la percepción subjetiva.
Lo que hay que tener en cuenta al hacer un torniquete:
Todo este asunto no está, por supuesto, exento de peligro, ya que se pueden dañar los tejidos de forma permanente. Por eso, las partes del cuerpo ligadas deben vigilarse imprescindiblemente durante la session. Además, hay que observar con muchísima atención las reacciones y necesidades del bottom. Las personas sin experiencia deberían acercarse a este tema con muchísima lentitud, informarse sobre las técnicas correctas y adquirir ciertos conocimientos anatómicos básicos. Los mentores y los workshops pueden ser de gran ayuda. Y muy importante: si algo sale mal, llama sin falta al número de emergencias 112. Otras opciones de ayuda para casos graves las encuentras además aquí.
