
¿Qué tiene que ver el poliamor con el BDSM?
¿Qué significa realmente el poliamor?
El poliamor describe una forma de vida amorosa en la que una persona tiene varias parejas, las ama y mantiene una relación con ellas. Lo que en un principio suena a aventuras se diferencia de la infidelidad sobre todo por los aspectos del conocimiento mutuo y el consentimiento. Y es que dentro de una constelación poliamorosa todos conocen el estatus relacional de los demás.
Desde el punto de vista lingüístico, el término es un neologismo formado por la palabra del griego antiguo «polýs» (varios) y la palabra latina «amor» (amor). Las relaciones poliamorosas sanas se caracterizan por el enamoramiento, la sexualidad y la ternura entre todas las personas implicadas, así como por vínculos a largo plazo. En el poliamor se consideran igualmente importantes la equiparación de todos los géneros y la conexión emocional con las parejas.
Esto último diferencia el concepto de las ideas del «amor libre», la anarquía relacional y la poligamia. Con poligamia se designaba originalmente el matrimonio con varias personas; en el uso actual del lenguaje suele referirse más bien al concepto de las relaciones abiertas.
¿Quién es poliamoroso?
Se describe como poliamorosa a una persona que cuestiona la constelación tradicional de pareja como la mejor forma de relación para sí misma. Esa persona rechaza el matrimonio clásico y aspira, en cambio, a una relación con varias personas a la vez. Al hacerlo, no exige exclusividad a su pareja, aunque se amen mutuamente.
Las constelaciones en el poliamor varían en cuanto a la composición de géneros y al tamaño del círculo de personas. Una de las formas más conocidas es la «tríada», es decir, una relación amorosa recíproca entre tres personas. Aunque se aparten de los valores clásicos de la monogamia, las personas poliamorosas se comprometen con sus propios conceptos de valores. En el centro están la honestidad, la lealtad, la comunicación y el respeto. Todas las personas implicadas deberían estar siempre al tanto del estado relacional y emocional de las demás.
Aun así, para muchos el mayor obstáculo en el poliamor es el sentimiento de celos. Y es que el pensamiento posesivo sobre una de las parejas daña la libertad y la confianza en la relación. Sin embargo, las personas poliamorosas que logran superar este obstáculo encuentran, según sus propias palabras, un crecimiento personal y un desarrollo propio en esta forma de vida alternativa. Progresos que la monogamia les negaría. No en vano muchas personas poliamorosas han fracasado ya con frecuencia en relaciones monógamas y así se dieron cuenta de que no encajan en esa forma de amor.
Qué hay que tener en cuenta en el poliamor
Es importante no confundir el poliamor con el «amor libre». El rasgo distintivo es, principalmente, el consentimiento necesario de todas las personas implicadas en las relaciones poliamorosas. Además, no se considera especialmente relevante el aspecto sexual, sino el emocional.
Con ello, el poliamor también se diferencia de la «anarquía relacional». Asimismo, hay que saber sobre esta forma de amor que a una relación poliamorosa que funciona le corresponde un esfuerzo considerable en forma de atención, tiempo y comunicación. Crear transparencia de manera continua puede resultar muy agotador, a lo que se suma la dificultad de los celos. En casos difíciles se habla a menudo de un fuerte estrés emocional que aparece con menos frecuencia en las relaciones monógamas.
Pero, gracias al esfuerzo de todas las personas implicadas, el poliamor puede crear un entorno seguro de amor para varias personas. Allí pueden desarrollarse y amar sin límites.
¿Qué tiene que ver el poliamor con el BDSM?
Las constelaciones relacionales poliamorosas, también llamadas polículos, se encuentran con mucha frecuencia en los círculos BDSM, ya que ofrecen la posibilidad de vivir distintos intereses sexuales, aunque una de las parejas no los comparta.
Probablemente muchos aficionados al BDSM también sean más abiertos respecto al concepto del poliamor, ya que, a partir de la reflexión sobre su propia sexualidad, están más dispuestos a cuestionar las normas habituales en el ámbito del amor y la sexualidad, a abrirse a conceptos alternativos y a permitirse sentir por más de una persona.
