
Flogger: la fusta para principiantes
¿Qué es en realidad un flogger?
Los floggers son, dentro del BDSM, una subcategoría de las fustas. Al igual que la pala o la vara, el flogger encuentra su uso principalmente en el ámbito del SM durante el impact play, aunque a menudo también se considera un inofensivo instrumento de caricias o una fusta tierna. Más concretamente, se trata de una fusta muy corta con un mango especialmente corto al que van sujetas varias tiras sueltas. Las variantes de cuero son las que gozan de mayor popularidad. Todas las variaciones tienen en común el silbido que producen al usarse, generado por las tiras.
¿Qué tipos existen?
Los floggers en sentido estricto suelen estar fabricados con un material blando en sus tiras. Estas pueden ser de cuero, crin de caballo, goma o plástico, pero también de rizo trenzado. Gracias a los distintos materiales, se pueden encontrar aplicaciones diferentes para los floggers. Mientras que una gran cantidad de crin de caballo con poca fuerza de impacto provoca más bien un dolor fino y sutil, unas tiras anchas de cuero pueden generar ya un placer-dolor más intenso. Especialmente interesantes son las versiones de rizo, ya que se pueden humedecer las tiras si la intensidad en seco no fuera suficiente.

Fuente: Orion
Los mangos también están fabricados con los materiales más variados, abarcando el espectro desde un simple mango de cuero hasta plástico en forma de pene o plug anal. En la práctica, sin embargo, esto rara vez supone una diferencia. En un sentido más amplio también entran en escena los «gatos de nueve colas» (cat-o-nine) y las «fustas single-tail», que solo están emparentadas con los floggers y son conocidas por un juego más duro.
¿Para qué se usa un flogger?
En la mayoría de los casos, los kinksters usan una fusta flogger como juguete en el ámbito SM, por ejemplo en el spanking. El acto activo de azotar, llamado flagelación, se considera allí una práctica sexual esencial del BDSM y se vive de distintas formas. Pero como los floggers son relativamente inofensivos en su intensidad, a menudo se usan también como instrumentos de caricias. La estimulación de las zonas erógenas con las tiras de una manera tierna puede provocar aquí una gran excitación en los partners de la session. En general, quienes practican BDSM incorporan estas fustas cortas a sus sessions para reforzar su fantasía, ya que un flogger, como instrumento de poder, puede fortalecer notablemente la autoridad de un o una dom, por ejemplo.
¿Qué debo tener en cuenta al usarlo?
Lo más importante durante el uso es, ante todo, prestar mucha atención y el consentimiento. Hay que estar siempre atento a la otra persona, sobre todo cuando se ocupa el rol dominante. Y es que la transición del placer-dolor a un dolor desagradable suele ser fluida y puede sobrepasarse muy rápidamente. Por eso, según las preferencias, hay que atender a los deseos de la contraparte, ajustar la intensidad y respetar en todo caso los límites establecidos. Aunque las lesiones graves con un flogger son improbables en comparación con los single-tails, las varas y las varas de bambú, no se debe subestimar la herramienta ni abusar nunca de ella.
¿Qué debo tener en cuenta al comprarlo?
A la hora de comprar deberías fijarte primero en las valoraciones de los usuarios, ya que los floggers, como cualquier juguete, pueden diferir mucho en su calidad. Además del material adecuado para las tiras, la sujeción de las mismas tiene una importancia especial. La fijación de las tiras al mango suele ser, de hecho, la principal característica de calidad en este tipo de fustas.
Es importante, para empezar, una sujeción estable que resista también bajo carga, pero quizá también la posibilidad de soltar y cambiar las tiras. Esta última opción suele estar reservada a las versiones de mayor precio, pero a la larga ahorra dinero, ya que con un solo mango se pueden combinar distintos tipos de tiras. Lo mejor es que eches un vistazo en nuestro partner Orion. Allí encontrarás una gran selección de floggers cuidadosamente elegidos y comprobados. Nuestro favorito es este de Zado, ya que el mango de madera se puede reutilizar de maravilla también para otras cosas.
Como alternativa, también puedes fabricarte uno tú mismo sin más. Por ejemplo, nuestra autora invitada Katharina-Sophie ha puesto a disposición un tutorial detallado para la elaboración de un flogger hecho a mano con paracord (cuerda de paracaídas).
