
Todo kink empieza con curiosidad: Deviance de visita en Lottas Lust
¿Qué pasa cuando, tras una ruptura, no solo empiezas a tener citas de nuevo, sino que de repente te das cuenta de que hay algo más durmiendo dentro de ti? Algo para lo que hasta ahora no había nombre. Y mucho menos un lugar donde poder moverte con seguridad.
Marina, fundadora de Deviance, ha vuelto a ser invitada en un podcast. Esta vez en «Lottas Lust», desde Berlín. Y pocas veces una conversación ha sido tan personal. En este episodio, Marina cuenta abiertamente cómo fue su propia entrada en el mundo del BDSM. Desde las primeras citas tras una ruptura, pasando por amigas desconcertadas, hasta el momento en el que de repente ciertas preferencias y dinámicas cobraron sentido. Y cómo, años después, de ese viaje tan personal surgió Deviance.
Las apps de citas clásicas y sus límites cuando la cosa se pone kinky
También se escucha alguna que otra anécdota sobre cómo en su día chocó contra los límites de las apps de citas clásicas. Lo rápido que te bloquean cuando eres un poco demasiado honesta en el perfil. Y por qué las quedadas, las conversaciones y una comunidad de verdad suelen ser, para quienes empiezan, el primer paso más importante. Sobre todo para mujeres que notan que sienten curiosidad, pero que al mismo tiempo no se sienten realmente acogidas en ninguna plataforma existente.
Se pone muy sincera también cuando Marina cuenta cómo, de una broma en una de las famosas quedadas, nació Deviance. Un Tinder para el BDSM. Al principio solo en broma, y luego meses rondándole la cabeza. Bloqueada por todos los típicos «peros». Un tema demasiado delicado, demasiados obstáculos, demasiado riesgo. Hasta que llegó el momento en que estuvo claro: las soluciones en realidad ya existen desde hace tiempo. Solo hay que construirlas.
Nada de historia de portada en Lottas Lust, sino una mirada honesta entre bastidores
Por eso, en la conversación no solo se habla de Deviance como plataforma, sino también de emprender siendo mujer, de las dudas sobre una misma y del valor de sacar adelante un proyecto a pesar de todo. Marina habla de su trayectoria en el mundo de las startups, del apoyo de su entorno y de por qué los temas sexpositivos siguen incomodando en el mundo tech. Y de por qué es aún más importante no suavizarlos ni depender de las app stores y sus reglas arbitrarias.
Por supuesto, también se habla de lo que hoy define a Deviance y de las funciones más importantes. Entre medias se ríe, se asiente y se deja muy claro por qué la visibilidad, la información y los espacios seguros son importantes justo ahora. Para quienes empiezan y para personas que durante mucho tiempo no se atrevieron. Y para todas las que ya no tienen ganas de esconderse.
Quien quiera saber cómo un momento personal de revelación se convirtió en una plataforma con más de 34.000 miembros, debería escuchar este episodio, que es de todo menos una historia de portada de fundadora perfecta. En cualquier sitio donde haya podcasts.
