Electro Play – Prácticas BDSM con corriente

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¿Qué se entiende por Electro Play?

Actuar sobre el cuerpo con corriente es una forma de provocar dolor, pero también sensaciones placenteras. La electroestimulación erótica también se conoce como E-Stim o Electro Play. Las masoquistas disfrutan del dolor placentero en el BDSM, por lo que la tortura con corriente es una práctica muy popular entre ellas. Mediante un objeto o juguete se aplican corrientes alternas de baja frecuencia sobre una persona receptora, llamada sub. Estos estímulos pueden ser breves o más prolongados. En la medicina, la corriente estimulante se utiliza como método terapéutico desde los años cincuenta.

¿Por qué gusta el Electro Play?

Para explicarlo, primero hay que entender cómo actúa la corriente (leve) sobre nuestro cuerpo: la estimulación funciona a través de nuestro sistema biológico de transmisión de estímulos. Nuestro sistema nervioso envía impulsos al cerebro. Gracias a ello sentimos dolor o sensaciones agradables. Estas últimas viajan por vías nerviosas más rápidas. En la electroestimulación se aplican estímulos suaves que, en algunas personas, pueden provocar la producción de hormonas de la felicidad propias del cuerpo. Naturalmente, solo hasta cierta intensidad de la corriente. Así, esta práctica puede servir tanto como recompensa como para el castigo.

Al igual que el fuego, la corriente representa algo prohibido. Ya desde la infancia se nos advierte del peligro de la electricidad. Pero es que la fruta prohibida siempre sabe especialmente bien. El dolor que provoca una descarga eléctrica o la corriente que fluye a través de la piel no se puede comparar con ningún otro. Es esa sensación especial y vibrante la que ha conquistado a las amantes de la corriente entre los kinksters. Tampoco hay que olvidar que nuestros músculos reaccionan a la corriente. A partir de cierta intensidad, la contracción ya no se puede controlar por uno mismo. La electrotortura combina así dolor y control.

Muchos juguetes, sobre todo los que se introducen, ofrecen una estimulación especial cuando se combinan con corriente. El objeto se percibe con más intensidad dentro del cuerpo. Para un dom es así posible torturar e incluso provocar dolores muy intensos sin agotarse especialmente. No hacen falta acciones dinámicas, como por ejemplo al golpear o azotar. La tortura puede desarrollarse de forma muy tranquila y sin mucho esfuerzo. Eso otorga al dom un poder y una superioridad especiales que pueden gustar a ambas partes.

¿Cómo se juega con la corriente?

Para incorporar la corriente a una sesión de BDSM, hay que utilizar sin falta aparatos seguros, fabricados específicamente para este fin. De lo contrario, la cosa puede volverse peligrosa muy rápido. Los propios productos suelen tener distintas variables de configuración, como por ejemplo un regulador con el que se puede variar la anchura del impulso (en inglés «width»). Este determina, por ejemplo, la duración de un impulso de corriente.

Estimulación desde dentro

La corriente combinada con juguetes que se introducen es muy popular. Aquí el Electro Play se percibe con gran intensidad y puede llegar hasta el orgasmo. Para ello se introducen dildos o plugs por vía vaginal o anal. También existen dilatadores y cetros de príncipe que pueden conectarse a la corriente y que hacen que el sounding sea especialmente intenso. Estos toys o bien tienen su propio panel de control, o están conectados a una fuente de corriente mediante un cable o por Bluetooth.

Estimulación desde fuera

También se pueden usar para el E-Stim electrodos que se colocan sobre el cuerpo desde el exterior. Para esto van especialmente bien las pinzas y las pinzas de presión. Se pueden colocar fácilmente en la zona del cuerpo deseada. Quien prefiera pegar los electrodos debería recurrir a los llamados electrodos de larga duración. Estos se sujetan con un pegamento especial y son resistentes al sudor. También existen anillos para el pene con electroestimulación o lazos previstos para el glande o los testículos. Incluso se pueden electrificar cinturones de castidad y jaulas para el pene.

Que el estímulo eléctrico resulte estimulante o doloroso depende en gran medida de la superficie de contacto de los electrodos. Si la corriente se distribuye por una superficie más amplia, se produce un cosquilleo, golpeteo o vibración sordos. Sobre todo en el clítoris se puede así estimular maravillosamente hasta el clímax. Con electrodos pequeños, el estímulo tiende hacia algo más doloroso y ardiente. Si se aplican en la próstata, el ano o el tronco del pene, el dolor puede llegar hasta los testículos. Sin embargo, esto debería remitir de nuevo tras retirar los electrodos.

¿Qué hay que tener en cuenta en el Electro Play?

Quien quiera jugar con corriente en el BDSM debe tener siempre presente la mayor seguridad posible para todas las personas implicadas. Aunque los E-Toys suelen estar homologados y ser seguros, conviene familiarizarse bien con ellos antes de empezar el juego. Probad la intensidad en vosotros mismos. Empezad con el nivel más bajo. Las creaciones caseras, los utensilios de ferretería o los juguetes dudosos sin sello de homologación están totalmente prohibidos.

Además, no todo el mundo debería jugar con corriente. Con esto se hace referencia especialmente a las personas con problemas cardíacos, marcapasos, bombas de insulina y a quienes padecen epilepsia o enfermedades musculares. Asimismo, la corriente nunca debe aplicarse en la cabeza ni en la zona del pecho. Las zonas seguras para el E-Stim son:

  • Pene

  • Vagina/clítoris

  • Labios de la vulva

  • Escroto

  • Zona del perineo

  • Esfínter

  • Próstata

  • Nalgas

  • Cara interna de los muslos

  • Pezones. ¡Pero atención! Siempre se debe estimular solo uno.

  • Axila. También aquí solo un lado.

  • Ombligo. ¡Cuidado, eso sí, con los piercings! El contacto directo puede resultar muy doloroso.

  • Dedos de los pies

Si usáis lubricante, aseguraos de que sea a base de agua. Solo este es conductor durante el juego con corriente. Como siempre, acordaos de limpiar vuestro juguete después de usarlo. Aunque la corriente alterna leve que emiten los juguetes habituales sea inofensiva: tened siempre a mano un teléfono y el número de emergencias.