Fire Play: el juego literal con fuego

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¿Qué es el Fire Play?

El Fire Play es un término de BDSM de origen inglés y significa juego con fuego. Aquí la cosa se pone caliente literalmente, porque para esta variante de BDSM se necesitan fuego y llamas. El Fire Play puede abarcar desde el juego con cera de vela y la llama de una vela hasta el fuego sobre el cuerpo o el fuego de contacto. Puede tratarse tanto del calor y el contacto de la llama con la piel como del mero hecho de provocar excitación y adrenalina. La práctica pertenece al Edgeplay, un término general para los juegos con peligro y miedo. Por eso en inglés también se habla de Fearplay.

Como el Fire Play es una variante de juego sumamente peligrosa, en la que se pueden producir quemaduras o lesiones, es imprescindible formarse a fondo de antemano. Una variante que definitivamente no es para principiantes.

¿Dónde está el atractivo del Fire Play?

El fuego es una fascinación ancestral del ser humano. Representa el poder, el peligro y la amenaza, y forma parte de las cosas que se pueden percibir con todos los sentidos. El fuego genera miedo, fascinación y excitación. No en vano se dice: con el fuego no se juega. O quizá sí. Todo el mundo se ha quemado alguna vez, conoce esa sensación caliente en la piel. Sin embargo, en el BDSM el Fire Play no va tanto de quemarse o del dolor. Va más bien de las sensaciones: el calor contra la piel, el frío después. El olor a fuego y a pelo quemado. La incertidumbre, que resulta tan excitante como aterradora.

**Cuchillo, tenedor, tijeras, luz,

y tantas otras cosas,

no son para los niños pequeños**.

Vicky Leandros

El fuego suele estar asociado a algo prohibido. Durante toda la vida a uno se le advierte sobre el fuego, sobre los incendios, las lesiones, las pérdidas. Como tantas veces en el BDSM, es precisamente ese tabú lo que constituye el atractivo. Además, en el juego le da al Dom un poder absoluto. La posibilidad de que puedan producirse lesiones permanentes es, para muchas personas, un claro detonante de miedo y adrenalina. Una fascinante mezcla de sensaciones.

También las sensaciones físicas durante el Fire Play pueden resultar atractivas. El fuego es brillante, caliente y mordaz. Puede ofrecerlo todo, desde un calor agradable hasta quemaduras dolorosas. El fuego se puede saborear, oler, oír, ver y sentir. Con él se pueden trazar líneas sobre la piel o encenderla. Si además se juega con Sensory Deprivation, limitando por ejemplo la vista, el oído o el movimiento, este juego se puede intensificar hasta el infinito. Así se crea una forma adicional de Mind Play, es decir, el juego con los sentidos y la conciencia.

¿Qué tipos de Fire Play existen y cómo los manejo?

El Fire Play puede funcionar de muchas maneras, con distinta intensidad. Otra vez el aviso: esta variante no es para principiantes y hay que hacer sí o sí un curso antes. Además, el Fire Play en espacios cerrados solo es posible de forma muy limitada. 

Bouncing o Streaking – fuego sobre el cuerpo y fuego de contacto

Las dos técnicas más extendidas son el fuego sobre el cuerpo y el fuego de contacto. Esto suele hacerse con antorchas especiales. Su vara suele ser de aluminio y las cabezas de un material de mecha especial, normalmente kevlar o tela. Además se necesita un líquido combustible, como por ejemplo isopropanol, gasolina de mechero, gasolina de faquir o gasolina de lavado. Lo importante es que la antorcha sirve como mecha, pero solo arde el líquido inflamable. La antorcha en sí no debe (que)marse.

En el fuego de contacto, la antorcha se golpea contra la piel o se desliza sobre ella. Aunque a menudo se queme el vello corporal, no se produce ninguna transferencia de fuego a la piel. Es decir, esta no resulta dañada. Otra forma de fuego de contacto sería golpear con una pala o un látigo que sirva como mecha. Cuidado, también con esta técnica se pueden producir quemaduras si os quedáis demasiado tiempo en un mismo punto.

En el fuego sobre el cuerpo, en cambio, se trabaja con el líquido sobre la piel. Aquí hay distintas formas. Una es mover la antorcha encendida sobre la piel, por ejemplo a lo largo de los brazos. Así se traza un rastro de fuego sobre la piel. Otra forma es dejar caer gotas de gasolina formando líneas sobre la piel y luego encenderlas. También aquí solo debe y puede arder el líquido y, como mucho, el vello corporal, pero en ningún caso la piel. Con esta técnica se sienten las llamas de forma bastante más clara. La diferencia con el fuego de contacto está, por tanto, en si la piel se usa como superficie de combustión o si solo entra en contacto de forma secundaria con la mecha.

Algodón pirotécnico

El algodón pirotécnico se conoce sobre todo por los trucos de magia, en los que de repente algo se prende y arde en una llamarada brillante. Se quema sin dejar residuos, lo que significa que tras la llamarada no queda nada. Por eso el algodón pirotécnico también se usa mucho para encender polvo relámpago o polvo de humo. En los espectáculos se emplea, por ejemplo, para efectos como el «relámpago de fuego de la mano», bolas de fuego, nubes de llamas y llamaradas. Simplemente se coloca sobre la piel y se enciende. El algodón arde de forma brillante y caliente, pero en pocos segundos, por lo que tiene un enorme factor de susto, aunque sin causar quemaduras. El algodón pirotécnico genera, pues, una llamarada brillante que entra en el terreno del Fearplay.

Cellpopping

El Cellpopping no es directamente Fire Play, ya que se hace sin llama abierta. Sin embargo, se incluye porque tiene que ver con un gran calor. Aquí se calienta mucho una aguja y se mantiene contra la primera capa de la piel. Así se produce un branding superficial que deja marcas temporales. Aunque estas cicatrizan bastante rápido, esta forma de marcado debería igualmente hablarse detalladamente.

Fire cupping

El cupping se ha convertido incluso en una popular aplicación de wellness. Aquí se colocan campanas de cristal, las llamadas cups, sobre la piel y se genera un vacío que debe favorecer la circulación de la piel y aliviar las tensiones. Ya sea mediante una bomba o, como en este caso, mediante fuego. Con este método, primero se calienta el aire dentro de un vaso con una antorcha y luego se presiona contra la piel. Debido al aire frío exterior, que enfría el aire caliente del vaso, se genera una presión negativa que succiona la piel. Aquí se puede variar tanto el calor dentro del cup como la intensidad de la presión. Esto también se conoce como «ventosas».

Como ya se mencionó antes, a veces la piel también se humedece con líquidos inflamables. Así ocurre también en una variante del cupping, en la que se enciende uno de estos líquidos sobre la piel y luego se coloca el cup encima. Con esta técnica, el Bottom experimenta muchas sensaciones distintas, desde el breve ardor caliente de la llama hasta el calor duradero del calor atrapado. La técnica también puede modificarse untando el interior del cup con el líquido, encendiéndolo y presionándolo aún ardiendo contra la piel. Debido a la falta de oxígeno, el fuego se apaga directamente en el cuerpo.

Otras variantes

En sentido estricto, también podrían incluirse en el Fire Play el branding, el cigar service y el human ashtray. La diferencia, sin embargo, está en que en estas variantes lo que ocupa el primer plano como detonante de sensaciones son más bien otros elementos y no el fuego en sí.

Qué hay que tener en cuenta en el Fire Play

Antes incluso de empezar con el Fire Play, recomendamos primero el juego con cera de vela. Este es comparativamente menos peligroso y da una primera idea de la tolerancia a las temperaturas. En general, en el Fire Play hay que prestar absoluta atención a la distancia respecto a objetos, ropa y pelo inflamables.

Antes de empezar, además, se debería asistir a un taller. Porque las quemaduras de tercer grado pueden producirse en pocos segundos. En las sessions de este tipo siempre deberían tenerse a mano un cubo de agua, una manta ignífuga y material de vendaje. Recomendamos encarecidamente tener a mano un teléfono con el número de emergencias ya marcado.

Como en todas las formas de Edgeplay, además, deberíais mantener antes una larga conversación sobre vuestros límites y fronteras. Aquí es especialmente importante la transparencia sobre la toma de medicamentos, traumas y estados de ansiedad, pero también sobre las cosquillas. Si pasas con la antorcha por una zona con cosquillas y el o la Bottom se estremece, se pueden producir lesiones sin querer. Por supuesto, puede ayudar sujetarlo o atarlo. De forma consensuada, claro.

En todos los tipos de Fearplay, también en el Fire Play, el aftercare es especialmente esencial. Aquí se trata de restablecer poco a poco la cercanía. Hay que dejar claro que el miedo solo era un juego y atender posibles lesiones. Para ello, lo mejor es tener preparado un plan concreto.

El juego seguro con el fuego 

Como ya se ha dicho, en el Fire Play es muy importante formarse de antemano mediante tutoriales, talleres y junto a y en tu Bottom. También hay que conocer las zonas con piel especialmente sensible. Entre ellas están sobre todo las mucosas. Las grandes zonas prohibidas son la cara, el cuello, la zona íntima, la cara interna de los antebrazos, las corvas y los tendones de Aquiles. Por tanto, es requisito tener conocimientos básicos de anatomía.

Preparar la session

En cuanto a la ropa, hay que prestar absoluta atención a la ropa de algodón, ya que los tejidos sintéticos pueden derretirse y provocar lesiones graves. Recogeos el pelo largo y prescindid de joyas metálicas, que pueden calentarse. Es importante un entorno con espacio suficiente y sin materiales inflamables como cortinas, libros o plantas. Si se juega al aire libre, no conviene ponerse justo en un campo seco. 

Tened preparados medios de extinción: 

  • Un cubo de agua para apagar la antorcha

  • Una toalla mojada es útil para la mayoría de llamas que salten

  • Una manta ignífuga es la elección adecuada en el cuerpo

  • Un extintor para llamas más grandes

Guardar los combustibles de forma segura

Además es importante marcar claramente los líquidos inflamables y conservarlos en recipientes que resistan la mayoría de los componentes corrosivos. Además, nunca se debería usar una cantidad demasiado grande de líquido, para mantener el riesgo más bajo si se prende. En su lugar, es mejor rellenar según se necesite. Además, la abertura del recipiente debería ser lo bastante grande como para poder introducir una antorcha y volver a sacarla sin volcar ni mover el recipiente. Los recipientes vacíos deben, además, limpiarse a fondo y correctamente.

Cuidados posteriores

Para el cuidado posterior de la piel deberían tenerse a mano tiritas, bolsas de frío, gasas y paños. También una crema para heridas o una pomada para quemaduras puede hacer que las posibles marcas se atenúen y curen más rápido. Además es importante que el Bottom vea las marcas antes de vendarlas, para que pueda darse cuenta de que no se ha causado ningún daño y de que ahora está a salvo.

Nuestra recomendación:

Cómo puede ser el Fire Play en la práctica podéis verlo, por ejemplo, con la youtuber Evie Lupine y su pareja.