
Diversión en cadena: bolas anales
¿Qué son exactamente las bolas anales?
Las bolas anales son un juguete sexual que, de forma similar a las clásicas bolas chinas, consiste en varias bolas o esferas colocadas una tras otra en una cadena, que se introducen de forma continua a través del ano en el recto. Según el efecto deseado, se retiran de nuevo lenta o rápidamente. Junto con los plugs anales, son uno de los juguetes sexuales más populares para la estimulación anal y suelen usarse como estimulación adicional durante otras actividades sexuales.
¿Qué tipos existen?
Las bolas anales están disponibles en muchas formas, longitudes, materiales y tamaños. Por lo general, tienen un diámetro de entre 15 y 25 mm, pero hacia arriba no hay límites. Para los powerplayers hay en el mercado diámetros del tamaño de una pelota de ping-pong e incluso mucho mayores. Normalmente están hechas de silicona, plástico, goma, látex, vidrio o metal, y terminan con un anillo o un asa similar. Este, por un lado, evita que las bolas anales se queden atascadas en el recto y, por otro, facilita su extracción.
Las bolas pueden estar unidas entre sí de forma flexible, de modo que haya que introducirlas una a una, o tener un vástago delgado y semirrígido que permita la introducción anal en un solo movimiento. Las perlas anales de vidrio, metal o materiales similares suelen ser de una sola pieza, completamente rígidas y se parecen a un dildo. Algunas «beads» llevan además vibradores en su interior para aumentar aún más el placer.

¿Para qué se usan las bolas anales?
Las bolas anales estimulan las numerosas terminaciones nerviosas del esfínter tanto al introducirlas como al extraerlas. A mucha gente le encanta la sensación de cómo el esfínter se dilata y se cierra alternativamente cuando bola a bola van desapareciendo en el interior. En el hombre, las bolas anales pueden además masajear la próstata, y en la mujer aumentar la presión sobre la vagina.
Una vez introducidas, generan una sensación de presión en el recto que muchos perciben como agradable. Pero también puedes jugar con las bolas, sacarlas de una en una y volver a introducirlas. De paso, así también se entrena el ano y se prepara para plugs anales más grandes. Resulta especialmente placentero cuando las bolas se extraen justo antes o durante un orgasmo.
¿Qué debo tener en cuenta al usar bolas anales?
Como las bolas se introducen por vía anal, el intestino debería estar lo más vacío posible. Antes puedes hacer un enema con una pera de lavado.
Justo antes de jugar con las bolas anales, deberías humedecer tanto la cadena como la zona alrededor del ano con un lubricante a base de agua, o mejor aún con un lubricante especial para juegos anales. Cuidado, eso sí, con los lubricantes con aceite o silicona: no son compatibles con los toys de plástico o silicona. Como alternativa, las bolas también pueden meterse en un condón, algo especialmente recomendable si se comparten con otras parejas.
Cuando las perlas anales están completamente introducidas, el lazo del extremo detiene una penetración mayor. Por ese lazo también se puede volver a sacar la cadena anal con facilidad. Las cadenas anales son muy resistentes pero al mismo tiempo lo bastante blandas como para no torcerse en el interior del cuerpo ni causar dolor.
Después de usarlas, las beads deberían lavarse a fondo con jabón, tratarse con un limpiador de toys y secarse.
¿Qué debo tener en cuenta al comprarlas?
Los ejemplares de buena calidad no tienen cordón entre las distintas perlas, sino que están recubiertos de silicona de forma cerrada. Esto tiene una gran ventaja higiénica: a través de un cordón podrían entrar fluidos corporales al interior de las bolas y esa «guarrería» pasar más tarde de nuevo al cuerpo, donde puede provocar infecciones bacterianas. Las cadenas anales que son completamente de silicona no tienen ese inconveniente.
Como siempre, la norma es: id poco a poco y empezad con bolas más pequeñas. La mayoría de los usuarios disfrutan de perlas con un diámetro de unos 45 mm, pero algunos se vuelven más aventureros con la experiencia y prueban tamaños mayores. Para empezar a experimentar conviene, en todo caso, comenzar con algo más pequeño, por ejemplo con estas de aquí.
Partes de este artículo sobre bolas anales aparecieron primero en Baumwollseil.de, una de las primeras tiendas online de kink, erótica y BDSM, y fueron cedidas amablemente a Deviance. ¿Te has quedado con la curiosidad? Aquí puedes ver la gama de cadenas anales de Baumwollseil.
