El placer de atormentar: sadista

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¿Qué define a un sadista o una sadista?

Se entiende por sadista o sadista a una persona que obtiene placer y satisfacción atormentando, humillando, sometiendo o infligiendo dolor a otra persona. Ejercer poder y violencia puede provocar más excitación sexual que la propia realización de actos sexuales. En el contexto BDSM, esto sucede de manera consensuada, dentro de un marco que no traspasa los límites de la persona sumisa. El spanking, el bondage, el breathplay y mucho más pueden ser algunas de las prácticas que se llevan a cabo.

¿Qué significa el término?

El término sadismo fue usado científicamente por primera vez en 1866 por un psiquiatra alemán y debe su nombre al Marqués de Sade, cuyas novelas mezclaban contenidos pornográficos con fantasías violentas. Lo contrario, es decir, una persona que disfruta o se excita sexualmente cuando le infligen dolor o cuando es humillada, se llama masoquista.

Dado que estos dos tipos están estrechamente vinculados en el ámbito del BDSM, se acuñó también el término «sadomasoquismo», bajo el cual se agrupan todas las prácticas sexuales que se desvían de la norma y que combinan la obtención de placer con el dolor. Antiguamente clasificadas como trastornos psíquicos, tanto las inclinaciones sádicas como las masoquistas que se viven en el sentido del BDSM ya no se consideran patológicas desde los años 90.

¿Qué roles son similares?

Roles comparables se encuentran en el entorno del Top o del Dom. Por lo general es la parte dominante la que atormenta a su pareja sumisa.

¿Qué roles encajan con este?

Importante para la parte sumisa de la relación es un masoquista o una masoquista, ya que estos dos roles son los que más se benefician mutuamente. También un/una bottom dispuesto/a a sufrir o un/una sub con la inclinación correspondiente e interés por el (placer del) dolor puede ser una pareja adecuada.

¿Cómo sé si soy un sadista o una sadista?

La señal más clara es la reacción física al ejercer o al fantasear con infligir dolor, sobreestimulación, humillación o tormento a otra persona. Un sadista o una sadista se excita sexualmente con ello. Deberías ser dominante y paciente, pues a menudo el tiempo es un valioso instrumento de la tortura sexual.

Como sadista o sadista es importante que…

… te ocupes con mucha precisión de los límites y los peligros de estas prácticas. No toda parte del cuerpo es apta para ser lastimada. La diferencia entre un sadista sexual y un sadista psicológicamente preocupante o incluso patológico es simplemente que en el contexto BDSM nunca se traspasan conscientemente esos límites y la persona dominante no quiere causar ningún daño a su contraparte.

Las formas extremas llegan hasta el bloodplay, en cuyo caso rige más que nunca que todos los escenarios se lleven a cabo de manera consensuada y tan segura como sea posible. Un sadista o una sadista responsable conoce a la perfección los juguetes o herramientas que utiliza. Además, tiene conocimientos sobre la anatomía del cuerpo humano y procura no traspasar los límites de lo soportable para su contraparte.