
Impresionantemente hermoso: Breathplay
¿Qué significa breathplay?
Breathplay o breath control es la palabra inglesa para control de la respiración. En el BDSM describe el juego con la respiración del o la bottom. Las personas que tienen esta preferencia disfrutan de poder respirar de forma limitada o de no poder hacerlo, siendo controladas durante el proceso. O bien de ejercer ese control. El atractivo reside también en la sensación de euforia y miedo que aparece con la falta de oxígeno.
El término técnico correspondiente es asfixiofilia. Describe la parafilia, es decir, el fetiche por el control de la respiración con fines de excitación sexual. Este concepto está muy extendido sobre todo en ámbitos psicológicos especializados y en la jurisprudencia. Pues durante mucho tiempo se consideró una clara señal de la enfermedad psíquica del sadomasoquismo.
¿En qué reside el atractivo del breathplay?
Para la persona dominante el atractivo reside la mayoría de las veces en tener el control sobre algo tan esencial como la respiración, la vida de otro ser humano. Una sensación sublime de confianza y control.
Como parte estrangulada, el atractivo es en muchos aspectos mucho más físico: el control de la respiración provoca una falta de oxígeno en el cerebro, lo que genera un aumento del nivel de dióxido de carbono en la sangre. Esto a su vez hace que en algunas personas se liberen más adrenalina, pero también endorfinas, las llamadas hormonas de la felicidad. Se experimenta un estado similar a la embriaguez, uno se siente eufórico, desinhibido y libre de dolor. Algunas personas lo comparan con el estado de embriaguez de las drogas.
En algunas personas también aparecen mareos, la sangre resuena en los oídos, y la temperatura corporal también sube. Justamente en combinación con actos sexuales, este estado puede excitar aún más. Tras liberar la reducción de la respiración pueden aparecer arcadas, llanto y tos. Una sensación de liberación que muchos también encuentran atractiva.
Además del componente físico, el fuerte desnivel de poder también juega un papel importante en el control de la respiración. Por otro lado, este tipo de juegos también puede provocar fuertes sentimientos de dependencia y/o angustia, casi miedo. El estar a merced de otra persona es una forma especialmente intensa de sumisión y crea, en consecuencia, un fuerte sentimiento de vínculo con la persona que ejerce el control, normalmente un/a Dom:me o Top.
Este vínculo puede volverse aún más íntimo si, después o durante el breathplay, se inspira y espira profundamente en conjunto. También tras la session se puede respirar juntos para bajar revoluciones. La asociación con respirar libremente en común queda grabada de forma muy intensa.
¿A qué hay que prestar atención en el breathplay?
El breathplay no es una práctica que debas ejercer sin suficiente experiencia o conocimientos previos. Aquí no se trata solo de edgeplay, sino de un juego con la propia vida. Un breathplay mal o pobremente ejecutado puede provocar lesiones y daños a largo plazo.
Como norma general: nunca practiques la reducción de la respiración a solas y/o contigo mismo. En la asfixia autoerótica, es decir, la reducción de la respiración que uno se ejerce a sí mismo, cada año se producen muchas lesiones e incluso muertes. Por favor, no practiques bajo ningún concepto contigo mismo, por muy excitante que te resulte. Sin una instancia de control, el peligro es simplemente demasiado alto.
En cuanto quieras probar el breathplay junto a otra persona, visita antes de forma obligatoria al menos un taller sobre este ámbito. Para ello no solo son adecuados los seminarios de BDSM. También los seminarios de artes marciales, en particular del BJJ (Brazilian Jiu Jitsu), emplean técnicas fundadas, orientadas a la práctica y seguras. Además, infórmate antes de una session ampliamente sobre los peligros médicos y el estado físico de tu pareja. En una session de breathplay, marca siempre de antemano el número de emergencias.
Ya lo ves: el breathplay es peligroso. Por eso, aparte del caso de emergencia, hay muchas otras cosas a tener en cuenta:
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Consenso: antes de jugar juntos, hablad explícitamente sobre el consentimiento al breathplay y las condiciones marco.
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Peligros y técnicas: acordad de antemano juntos una técnica con la que os sintáis cómodos y que podáis ejercer de forma segura.
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Expectativas: ¿qué sensación queréis alcanzar? ¿Durante qué acción sería concebible para vosotros el control de la respiración? ¿Cuánto tiempo debe durar como máximo?
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Comunicación: como durante el breathplay a menudo se cubre la boca, tiene sentido acordar señales con las manos claras. Por eso probad también “en seco” cómo podéis comunicaros.
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A veces hay que adaptar técnicas o cambiar posiciones. Estad abiertos también a este tipo de comunicación.
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Estableced no solo una safeword, sino también un gesto de seguridad que señale de forma no verbal claramente “menos”, “más” o “stop”.
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Hablad sobre el aftercare.
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Tened un teléfono a mano para llamar a emergencias.
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Si se produce un desmayo, colocad a la persona en la posición lateral de seguridad y controlad la respiración. Si la persona no vuelve en sí en dos minutos, llamad inmediatamente a emergencias.
Safeword – Respirar con seguridad
El breathplay y la seguridad son un asunto complicado. No obstante, hay maneras de configurar esta modalidad de forma segura. Además de los preparativos mencionados arriba, está por supuesto la safeword. En el breathplay, sin embargo, se necesita lógicamente una safeword no verbal, una señal de seguridad:
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Tapping, también llamado golpeteo, como se conoce del deporte: dos o más taps, es decir, ligeros golpes con la mano o las piernas contra el cuerpo de la persona que ejerce el control, para que esta perciba el gesto.
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Un objeto que pueda hacer ruido y que en caso necesario se deja caer o se aprieta: una campanilla, un patito de goma, un juguete para perros o similar. Estos pueden apretarse o sacudirse. Justamente el patito de goma es muy adecuado, pues puede mantenerse apretado y luego simplemente soltarse cuando falta el aire. Así no hay que moverlo activamente.
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Establecer contacto físico o extender una parte del cuerpo: si se pierde el contacto físico o desciende la parte del cuerpo, normalmente un brazo extendido, con ello se señaliza stop. Justamente cuando se aplica una llave de estrangulamiento por detrás, este método puede ser funcional.
¿Cómo puede ser el breathplay?
Hay diversas maneras de practicar el control de la respiración. Básicamente, por control de la respiración no se entiende solo que se impide respirar, sino también que se puede dificultar la toma de aire.
Uno puede influir en la entrada de aire solo con el propio cuerpo de formas muy distintas. El queening y el kinging, es decir, un sexo oral muy dominante, son una posibilidad. Tapar la nariz y la boca, ya sea solo con las manos, pero también con los muslos o el pecho, es algo habitual. Para ello también se pueden usar guantes de cuero o látex.
Control de la respiración sin equipo
Pero la respiración también puede controlarse de maneras muy distintas de lo que uno piensa en un primer momento. Así, por ejemplo, respirar juntos es en muchas formas de meditación y también de tantra una posibilidad popular para crear conexión mutua. El control de la respiración también puede pronunciarse como una orden, sin ninguna influencia física, por ejemplo si el o la Dom prohíbe respirar a la persona sumisa o determina que solo se respire de forma conjunta, que se hagan solo respiraciones especialmente profundas y largas o solo cortas. O el Dom aguanta la respiración y el sub tiene que seguirle.
Hay también otras variantes en combinación con distintas modalidades. Así, por ejemplo, se mantiene un vibrador sobre los genitales tanto tiempo como se aguante la respiración. Otro escenario sería, por ejemplo, colocar una vela delante de la cara del o la sub. Si esta es “exhalada”, sigue un castigo.
Hay algunas personas a las que también les gusta sentir la respiración de la persona dominante. Para ello, esta puede por ejemplo respirar directamente dentro de la boca, de modo que solo se respire aire ya usado. Algunas Dom:mes llenan su aire exhalado en globos y luego hacen que la persona sumisa respire de este. Una modalidad que se combina a menudo con el smoke fetish, la afición al fumar.
Breathplay con equipo
Para limitar la respiración también es adecuado llevar ropa muy ajustada. Para ello son muy populares los corsés, o también envolver el torso con tela, cuerda o film. La libertad de movimiento y el volumen de la inspiración quedan entonces reducidos al margen de juego que permite el material aplicado. También los collares o los corsés de cuello pueden dificultar la inspiración.
Igualmente popular es sellar o cubrir la boca con bondagetape o cinta adhesiva. Además, existen mordazas inflables que cierran por completo la boca. Sin embargo, al usar mordazas o ballgags de cualquier tipo es importante prestar atención a la saliva. Pues tumbado boca arriba, algunas personas no pueden tragar con la boca abierta o se atragantan rápidamente.
Estrangulamiento
Una de las formas más conocidas de breathplay es el estrangulamiento. Sentir la mano de otra persona en el cuello resulta excitante para muchos y expresa dominancia. Sin embargo, hay muchas maneras erróneas de abordar este método.
El cuello ofrece muchas zonas de riesgo, pues por aquí discurren las arterias carótidas, la tráquea y la columna vertebral. Es decir, todos los órganos sensibles. A diferencia de lo que se ve en muchas películas, en el estrangulamiento “seguro” nunca se ejerce sin más una fuerte presión contra la zona frontal del cuello. Pues ahí se encuentra la tráquea, que bajo ningún concepto debería sufrir una fuerte presión. Tampoco se debe usar bajo ningún concepto el propio peso corporal para aumentar la presión cuando se estrangula a una persona tumbada boca arriba. El peligro de causar un gran daño si se pierde el equilibrio en el momento equivocado es simplemente demasiado alto.
Básicamente, en el estrangulamiento se distingue entre estrangulamiento del aire y de la sangre (air choke y blood choke), es decir, el aplastamiento de la tráquea o la presión sobre las arterias carótidas y el nervio vago. Independientemente de si esta práctica se realiza con la mano, un cinturón, una bufanda o una cuerda: es extremadamente peligrosa. En la práctica se dan a menudo formas mixtas, lo que hace que las consecuencias exactas sean a veces difíciles de calcular.
Estrangulamiento del aire / airchoke
En el estrangulamiento del aire se ejerce presión sobre la tráquea. Esta está compuesta de tejido cartilaginoso y ligamentos, y por eso es muy sensible. Además, aquí se encuentra la laringe, que puede ser aplastada o dañada. Una tráquea aplastada puede ser potencialmente mortal. Una laringe hundida o fracturada puede hacer necesaria una traqueotomía. Un procedimiento que se muestra a menudo en películas, pero que en la vida real es complejo y difícil de realizar. De este tipo de estrangulamiento hay que abstenerse por tanto. Ya con una ligera presión pueden aparecer molestias que a veces duran varios días, como voz áspera, ronquera, tos, dificultad para tragar.
Estrangulamiento de la sangre / bloodchoke
En el estrangulamiento de la sangre se ejerce la presión sobre los lados del cuello. Aquí se encuentran las carótidas (las arterias del cuello) y el nervio vago. Mediante la presión sobre estos se desencadena el reflejo del seno carotídeo. Surge la sensación de falta de aire, mareo y aturdimiento, hasta llegar al desmayo. Sin embargo, la arteria carótida nunca debe comprimirse por completo, pues ya una falta de sangre en el cerebro de unos segundos provoca daños potencialmente permanentes.
Algo más seguras que el estrangulamiento con la mano son técnicas como el rear naked choke (un brazo alrededor del cuello desde atrás), la guillotina (similar a una “llave de cabeza”) y el triangle choke (la cabeza de la persona estrangulada entre el brazo de la persona que estrangula y una pierna o un brazo). No obstante, también en estas es especialmente importante familiarizarse a fondo con la técnica correcta y su aplicación.
¿Formas extremas de breathplay?
El breathplay pertenece a las modalidades que pueden vivirse de muchas maneras distintas. Algunas de ellas son muy extremas, requieren cierto equipo y no son en absoluto aptas para principiantes. Las prácticas mencionadas aquí solo deberían realizarse con una instrucción exhaustiva y las correspondientes medidas de seguridad.
Bolsas de plástico o film
Una bolsa de plástico sobre la cabeza es también una imagen conocida de cine y televisión. El plástico que se pega sobre la cara, absorbido por la boca y la nariz, cierra rápidamente las vías respiratorias. La impresión visual, táctil, psíquica y física es acertada. Si se deja un poco de aire, quizá incluso sean posibles una o dos respiraciones superficiales. Pero las bolsas de plástico son increíblemente peligrosas, ya que no son controlables. Rara vez se puede estimar cuánto aire queda realmente. Además, procesos como sellar la bolsa por abajo con cinta o envolverla y volver a abrirla pueden llevar mucho tiempo. La persona con la que se juega puede desmayarse en ese tiempo y vomitar dentro de la bolsa, lo que puede acabar de forma extremadamente peligrosa. Lo mismo vale para el film que se envuelve alrededor de la cabeza o de boca y nariz. Sin fijación, el sub al menos aún puede rasgar la bolsa y así, en caso de emergencia, dejar entrar aire por sí mismo.
Máscaras
Las máscaras de látex o de gas gozan de gran popularidad entre los fetichistas, para quienes, además de la posibilidad del control de la respiración, es esencial sobre todo la estética, el tacto y el material de estas máscaras. Al tapar tubos o aberturas se corta o reduce la entrada de aire. Muchas de estas máscaras ofrecen a menudo, además, una especie de privación sensorial (sensory deprivation), por ejemplo del oído o la vista. En las máscaras con tubo, el atractivo reside en que a través de este aún se pueden tomar unas últimas respiraciones, antes de tener que respirar cada vez más superficialmente, hasta que ya no es posible. A diferencia de otros medios, además, la motricidad de la boca y la nariz está limitada, de modo que la mímica y los gestos a menudo ya no son claramente reconocibles. Aquí es especialmente importante acordar safewords no verbales.
Waterboarding
El waterboarding no existe solo en James Bond, también es una práctica muy peligrosa en el BDSM. Hay varias maneras de realizar el waterboarding, por ejemplo sumergiendo a una persona o su cabeza en una piscina de agua o en un cubo con agua. También cubrir la boca con un paño mojado dificulta ya enormemente la respiración. A menudo se le echa además agua encima, lo que impide por completo la respiración. Otra posibilidad es un chorro continuo de agua sobre las vías respiratorias. Pero ¡atención! El waterboarding es muy peligroso y puede provocar ataques de pánico y traumas duraderos. Además, el agua en los pulmones es potencialmente mortal. No en vano el waterboarding se conoce como método de tortura y por eso no debería abordarse de forma ingenua o negligente.
Juegos de desmayo
Hay personas que quieren que se juegue con ellas hasta el desmayo. Se trata de escenarios de edgeplay absolutos, que deben realizarse con mucha precaución y prudencia. El desmayo, aunque solo dure unos segundos, es una reacción de protección del cuerpo humano para sobrevivir. Que alguien se desmaye significa, por tanto, que la vida de esa persona está en peligro agudo.
Perspectiva jurídica
Lamentablemente, con prácticas tan peligrosas el BDSM y la legislación alemana entran en conflicto. Si el breathplay provoca en el peor de los casos daños permanentes o la muerte, esta práctica se considera ante la ley contraria a las buenas costumbres. Aunque ambas partes afirmen esta modalidad, ello no siempre exime de toda culpa a la persona que la ejerce. En particular cuando se trata de una de las formas más extremas de breathplay. Por eso, aquí es realmente especialmente importante actuar plenamente informado y de forma segura.
