
6 preguntas que deberías hacer antes de jugar
Crece la emoción, el outfit ya está preparado y desde por la mañana se palpa esa tensión en el aire. ¡Hoy toca jugar! Para que todo sea SSC y se convierta en una experiencia bonita para vosotros, en este artículo encontrarás seis preguntas que deberías hacer antes de una sesión de BDSM.
Damos por hecho que ya estás seguro del consentimiento de tu pareja de juego y que no es precisamente la primera vez que jugáis juntos. Para ese caso encontraréis una guía aparte aquí. Ten en cuenta también que las siguientes preguntas, por supuesto, también se le pueden —e incluso se le deberían— hacer a una persona dominante.
El artículo para escuchar:
1. ¿Estás en forma?
Jugar no siempre es solo diversión. El BDSM puede ser bastante agotador y tan exigente como una sesión de deporte. Por eso, sobre todo en las prácticas muy físicas, no deberíais estar mal de salud. Que te aten con agujetas no es precisamente agradable. Y quien tenga una quemadura solar quizá debería renunciar durante un tiempo al impact play. También las infecciones y los virus nos hacen menos resistentes y mucho más sensibles al dolor. La sencilla pregunta «¿Te duele algo hoy?» puede evitar dolores no deseados.
2. ¿Cómo estás hoy?
El intercambio de poder típico del BDSM afecta de forma distinta a cada psique. A algunos les sienta bien, tras un día estresante, dejarse llevar en su rol. A otros les cuesta especialmente en esas mismas situaciones. Quizá a lo largo del día haya pasado algo que ha arruinado las ganas de BDSM. Dale a la otra persona la oportunidad de expresarlo.
Un estado de ánimo ya de por sí frágil puede empeorar precisamente con prácticas psicológicas, como la humillación. En el peor de los casos, esto puede llevar a un drop. También a la pareja dominante se le debería preguntar sin falta antes de la sesión si hoy está dispuesta a asumir la responsabilidad.
Al revés, un éxtasis intenso también puede ayudar, por supuesto, a liberar tensiones y despejar la cabeza. Antes de empezar, hablad brevemente de cómo os sentís en ese momento. Dile a tu pareja que hoy estás especialmente sensible. Solo así podrá tenerlo en cuenta mientras jugáis. Si alguno de vosotros no se siente en el momento adecuado, mejor jugad otro día.
3. ¿Qué te gustaría conseguir hoy?
Una pregunta que a la vez brinda la oportunidad de plantear un pequeño reto. ¿Quizá hoy quieres proporcionarle a tu pareja un clímax muy especial? Quizá os proponéis hoy dominar una determinada técnica de bondage. ¿O de lo que se trata hoy es de acabar la sesión con el ánimo puesto para una fiesta fetichista?
4. ¿Cuánto tiempo podemos dedicarnos?
Nada es más molesto que ser interrumpido en mitad de una sesión o no poder disfrutar del BDSM como es debido porque estás mirando el reloj constantemente. Pregúntale a tu pareja cuánto tiempo tenéis hoy para vosotros y adaptad vuestro programa kinky en consecuencia. Acordaos de reservar también tiempo suficiente para el aftercare.
5. ¿Qué te apetece hoy?
Una pregunta muy sencilla que, sin embargo, ofrece mucho margen. Porque, o bien puedo cumplirle ese deseo tal cual a la otra persona, o bien creo un estímulo precisamente al negar ese deseo o retrasarlo especialmente. No confundáis aquí los deseos sumisos con las necesidades. Al final, aunque en el BDSM ocurra de otra manera, más compleja, lo que queréis es haceros bien el uno al otro.
Preguntas como «¿Qué quieres que te haga la sesión de hoy?» también son una buena guía. Quizá hoy Dom:me prefiere ejercer control físico en lugar de hablar mucho. O quizá Sub quiere salir de la sesión reforzado y con muchos elogios por los dolores que ha aguantado.
6. ¿Hay quizá límites del día de hoy?
A veces, en determinadas situaciones, hay límites distintos a los de siempre. Prácticas que normalmente forman parte de vuestro repertorio quizá hoy superan vuestras capacidades físicas o mentales. Id sobre seguro y preguntaos «¿Hay algo que hoy no te apetezca hacer?» Y aunque llevéis mucho tiempo con la idea de probar algo nuevo, antes de jugar podéis volver a preguntaros si hoy es o no el momento adecuado para ello.
