
Superar una ruptura: adiós, mi amante BDSM
Tener que superar una ruptura es horrible. El mal de amores es dolor del que incluso una persona masoquista preferiría prescindir. Seguramente todos lo conocemos: la guerra de los Rose, el desamor, las lágrimas y la pena de amor. Que una relación se rompa ya es bastante malo de por sí. Pero, ¿y si había BDSM de por medio?
En internet encontrarás de sobra guías sobre cómo gestionar correctamente una ruptura. Por eso queremos centrarnos en cómo afrontar el final de una relación BDSM. Este artículo desde luego no puede curar un corazón roto. Pero quizá pueda darte algunas pautas y despertar ciertas ideas.
¿Motivo para irse o falta de motivo para quedarse?
El motivo de una ruptura es decisivo para saber cómo gestionarla mejor. También cuando se trata de una relación BDSM. Dejemos de lado quién ha dejado a quién: ¿ha habido un acontecimiento concreto que ha llevado al final de vuestra relación? ¿Ha ocurrido algo que hace imposible continuar la relación para una de las dos personas o para ambas? En ese caso puedes estar seguro de que la ruptura fue la decisión correcta. Porque el estado de la relación antes del incidente X no puedes recuperarlo. Ser consciente de que la ruptura era la única consecuencia lógica puede ayudarte a aceptarla.
Pero, ¿cómo superar la ruptura cuando no hubo un detonante concreto? Eso es más difícil. Te vas dando cuenta poco a poco de que la relación, tal como era, ya no resulta satisfactoria para una o ambas personas. Darse cuenta de esto y, finalmente, aceptarlo requiere mucha fuerza. Si el BDSM se convierte en un aspecto de la relación que ya no funciona, resulta especialmente delicado. Porque a nuestra sexualidad van ligados a menudo el miedo al fracaso, los complejos, la necesidad de reconocimiento y nuestra autoestima. Si tienes que superar una ruptura BDSM así, puede ayudarte tener presentes los siguientes puntos.
Superar una ruptura BDSM: estos pensamientos ayudan
No eres solo un/a compañero/a de juego
Eres una persona completa. El BDSM y tu rol son una parte de ti. Pero desde luego no lo son todo. Puedes vivir muchísimas cosas positivas también al margen del BDSM. Y, por tanto, también al margen de la relación que ha terminado. ¿Qué te hace feliz más allá del BDSM? ¿Cuándo te sientes también «tú mismo»?
En el BDSM y en una vida sexual plena siempre hacen falta (al menos) dos
Tenlo muy claro. Si en la cama o en el juego ya no funcionaba, no era solo culpa tuya. No se trata de buscar culpables. Simplemente tus expectativas y deseos dejaron de encajar con los de tu pareja. O al revés. Eso no significa que hayas hecho algo mal o que no fueras suficiente.
¡Échale la culpa a la química!
Quizá suene un poco frío y demasiado sencillo. Pero, aun así, la biología también puede tener parte de culpa en la ruptura. Nuestro equilibrio hormonal cambia constantemente a lo largo de la vida. Y como este es decisivo para saber si nos resultamos sexualmente atractivos, sus fluctuaciones también pueden influir en nuestra relación.
Evolucionar: en direcciones distintas
La ruptura no fue un paso fácil para ninguno de los dos. Pero solo quien pone un pie delante del otro descubre cosas nuevas. Los pasos, por muy difíciles que sean, te hacen avanzar. En vuestro caso tomáis direcciones distintas. Pero a la vez es un nuevo camino el que tienes por delante. Quizá simplemente hayas evolucionado para poder emprenderlo ahora.
¿Qué va a mejorar a partir de ahora?
Cuando estás superando una ruptura BDSM, es lógicamente difícil encontrarle algo positivo. Aun así, merece la pena echar una mirada consoladora a las cosas que quizá te molestaban en la relación. ¿Hay aspectos en los que vuestra relación BDSM te limitaba? ¿Cosas a las que renunciabas? ¿O compromisos que asumías? ¡Piensa en qué mejora tu situación gracias a la ruptura!
4 consejos para afrontar una ruptura BDSM
Tómate un descanso del BDSM
Después de una ruptura puede venir bien centrarse primero en la vida no kinky. Sobre todo si tu ex no era una parte fija de tu día a día vanilla. Concéntrate en tu trabajo, tus hobbies y tus amistades. No intentes encontrar un sustituto de inmediato. De lo contrario, podría ocurrir fácilmente que ciertas prácticas, outfits o juguetes te activen y reaviven el dolor de la ruptura.
Desliga tus inclinaciones de tu dom/sub
A menudo ligamos nuestros kinks a una persona concreta. Porque los descubrimos junto a ella. O porque era la contraparte perfecta y sabía exactamente qué botones pulsar. ¡Sorpresa! ¡También puedes ser sub sin un dom y al revés! Tus inclinaciones tienen una motivación intrínseca. Incluso después de una ruptura las conservas. ¿Quizá lleves dentro incluso otros roles muy distintos que hasta ahora nunca has explorado? Tus preferencias sexuales no dependen de otra persona.
Crea espacio para lo nuevo
Un consejo popular tras cualquier ruptura: deshazte de todo el lastre de la relación. Ya sean tus outfits, la caja de juguetes o el dormitorio. ¡Reorganiza, pinta de nuevo! ¡Vende la ropa fetiche que ya no quieras ponerte! Todo el programa. Cuando estés preparado, puede irse todo lo que te recuerde a tu ex. Y a cambio, por supuesto, puede entrar algo nuevo. ¿Quizá algo que a él o a ella no le habría gustado? ¿O un accesorio completamente nuevo que te transforme en un rol que siempre quisiste probar?
Date tiempo y ten confianza
El último y probablemente más importante consejo si quieres superar una ruptura: el mal de amores no es una quemadura de cuerda ni una marca de spanking. No desaparece de la noche a la mañana ni en unos pocos días. No esperes de ti mismo superar el final de la relación en el menor tiempo posible. El amor no es un interruptor que puedas apagar sin más. La costumbre por una persona desaparece igual de lenta y constante que como llegó. Permítete llorar la pérdida, igual que te permites volver a ser feliz. Ten confianza en el tiempo que te espera.
