
Cómo funciona la mente de un cuckold o una cuckquean
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¿Qué es y de dónde viene el término?
Un cuckold o una cuckquean es una persona que disfruta de la experiencia de humillación o voyeurista de ver o saber que su pareja tiene sexo con otra persona.
«Cuck» proviene de la palabra inglesa para el cuco (cuckoo) y hace referencia a la expresión del «hijo del cuco», es decir, un niño que se le cuela a un hombre para que lo críe, aunque haya sido engendrado por otro. Más tarde, con cuckold se pasó a designar a un hombre que consentía a sabiendas a un amante de su mujer.
El artículo para escuchar:
A partir del siglo XVI, «cuckolding» describía distintas formas de relaciones no monógamas. «Cuckquean» es el equivalente femenino del término, es decir, una mujer a la que se le es infiel. Para ambos géneros también se usa la forma cariñosa abreviada «cucki» o «cuck».
Con la entrada del concepto de cuckolding en la escena BDSM, se ha producido una reinterpretación en el sentido de que al cuckold o a la cuckquean le excita que su pareja tenga uno o varios amantes, y que sean dominados sexualmente por su pareja, aunque a menudo también en el día a día están dominados. Esta sumisión conscientemente deseada suele extenderse también al amante o la amante, para reforzar el elemento erotizante de la degradación.
La variante masculina, el rol del cuckold, está mucho más extendida que la femenina. El juego puede llegar tan lejos que el cucki asuma un papel de servicio y, por ejemplo, prepare sexualmente a su pareja para los encuentros con el amante o la amante, limpie las zonas íntimas de ambos tras el acto sexual y él o ella se mantenga permanentemente en castidad. Además, la parte dominante le recuerda una y otra vez al cucki, con palabras y hechos, que no es suficiente o adecuado para satisfacer los deseos sexuales.
¿Con qué roles está emparentado el cuck?
La mayoría de los cuckis muestran un comportamiento devoto y, por tanto, pueden clasificarse como bottom, subs o serfs. Además, sus comportamientos se asemejan a los del voyeur. Y como también sienten la degradación como algo erotizante, pueden ser degradees o dejarse adiestrar como sissy. Muchos cuckolds y cuckqueans son, además, masoquistas.
Pero: no todos los cucks son continuamente sumisos. Especialmente los cuckolds masculinos suelen ser switch y disfrutan de dominar a su pareja durante el sexo conjunto de forma similar a como lo hace el bull.
¿Quién encaja con un cuckold o una cuckquean?
Claramente, una persona dominante. Para los doms masculinos o masters que tienen a un cuckold o una cuckquean todavía no existe una denominación específica. Para la forma más habitual, el cuckold heterosexual y masculino, la contraparte correspondiente es la hotwife o cuckoldress, es decir, mujeres dominantes que también se identifican como dom o mistress. Según el grado de degradación deseado o el nivel de un masoquismo acompañante, en la contraparte también puede haber solapamientos con los degraders y los sadistas.
La tercera persona, que se involucra en el sexo con la pareja dominante, se llama en la variante masculina bull y en la femenina cuckcake.
¿Cómo sé si soy un cuckold o una cuckquean?
¿Te excita la idea de observar a tu pareja teniendo sexo con otras personas? ¿Es posible que incluso quieras que se te prive de ese placer? ¿Tus fantasías giran en torno a recibir atención en forma de degradación? ¿Ves como tu tarea encargarte de que otros satisfagan sexualmente a tu pareja, porque crees que tú mismo no das la talla? Pues bien, entonces la cosa está bastante clara.
Como cuck es importante que…
…conozcas tus límites psíquicos, los comuniques claramente y tu pareja vele por que se respeten. Porque el juego con la degradación y con terceros dentro de una relación es sobre todo algo psíquico y, como tal, siempre conlleva un potencial desgastante.
En una relación de cuckold, además, la honestidad debe estar por encima de todo. Porque lo que desde fuera parece una infidelidad es en realidad un juego complejo que se basa en una confianza profunda y en el que los secretos entre las parejas son tabú. Pues a diferencia de la infidelidad, el cuckold o la cuckquean siempre forma parte de lo que sucede y se le integra en forma de provocación o humillación.
Además, hay que tener cuidado con los celos reales. Un poquito de celos en el cucki puede hacer el juego aún más dulce para él o ella. Pero si los sentimientos de celos superan a los satisfactorios, entonces toca una conversación abierta y honesta y quizás incluso una pausa.
Nota:
El vocabulario en torno a «cuckold», «hotwife» o «cuckoldress» y «bull» se refiere casi siempre a una constelación formada por un hombre dominante heterosexual (bull), una dom o switch femenina heterosexual y un hombre sumiso heterosexual, ya que entre estos últimos la afición al cuckolding es la más extendida.
Mientras que, con el tiempo, para las cuckolds femeninas se ha establecido la denominación «cuckquean» y para el equivalente femenino de un bull el término «cuckcake», desde hace algún tiempo aparece «hothusband» para los doms masculinos con una pareja cuck. No obstante, según el conocimiento actual, todavía no existen denominaciones neutras de género de los tres roles para personas no binarias con interés en el cuckolding.
