
Sumisión completa: Serf (siervo/sierva)
«Serf» es una nueva denominación procedente de Estados Unidos para la práctica que comúnmente se entiende bajo el término esclavo/esclava. Debido a su problemático significado histórico y a los triggers que aún hoy provoca en algunas personas, ya no apoyamos el uso de las denominaciones «esclavo» y «esclava» en el ámbito público, sino que a partir de ahora preferimos el término «serf», es decir, «siervo/sierva». Otras posibles denominaciones alternativas son «servant» y «menial», o sea «criado, sirviente/sirvienta».
Podéis leer más sobre los motivos de esta decisión aquí.
CATEGORÍA: ABAJO
¿Qué caracteriza a un o una serf?
En el BDSM, un o una serf es una persona que acepta entregar el control total a alguien con quien mantiene una relación. Esta relación puede variar en duración, aunque a menudo el vínculo de servidumbre se prolonga durante un largo periodo de tiempo.
La persona devota y sumisa del o de la serf se entrega por completo en su rol al poder de decisión de una persona superior y es considerada su propiedad. Lo que el o la serf debe hacer entonces al servicio de la persona que da las órdenes queda abierto. Desde serfs financieros, pasando por serfs sexuales, hasta sirvientes normales, todo es posible. A menudo el o la serf se distingue como tal mediante joyas o, en concreto, con el llamado «anillo de la O».
Una relación de servidumbre puede surgir y vivirse de forma espontánea. Sin embargo, lo más habitual es que se acuerde previamente en función de los deseos mutuos del amo/ama y de la persona que sirve. No es raro que esto ocurra incluso en forma de un contrato en el que se fijan los puntos más importantes. Una vez transcurrido el periodo de vigencia del contrato, el o la serf es liberado. Por supuesto, solo si se han cumplido los acuerdos.
El atractivo del juego de servidumbre nace de la relación de poder fuertemente asimétrica dentro del vínculo. El o la serf se entrega por completo a su persona de poder. Disfruta tanto de la indefensión como de la sensación de haberse liberado por fin de la presión de la responsabilidad.
¿Qué roles son similares?
Roles similares se encuentran en el ámbito de los bottoms y los subs. Porque un o una serf adopta de forma absoluta la contraparte sumisa de la relación. Pero también el rol del o de la masoquista puede estar emparentado con el rol de serf cuando los castigos físicos son importantes con consentimiento. Los serfs que además disfrutan de la humillación por parte de su pareja, cuando esta se divierte con otras personas, tienen la subdenominación de cuckold/cuckquean.
¿Qué roles encajan con este?
La contraparte dominante del rol del o de la serf la forman, en general, top y dom. Sin embargo, encaja aún mejor el rol del master/de la mistress, que de forma consensuada asume la propiedad sobre la persona devota.
¿Cómo sé que soy un siervo o una sierva?
Si juegas con la idea de la sumisión absoluta y la humillación y la pérdida total de control no te asustan, sino que más bien te atraen, entonces tiendes al rol del o de la serf. Pero también el profundo deseo de quitarte por fin de encima la presión de la responsabilidad propia y de ponerte completamente en manos de otra persona da testimonio de inclinaciones afines.
Como serf es importante que…
…tu pérdida de control ocurra siempre dentro de un ámbito delimitado. Deberías dejar claros tus límites cuanto antes y, si procede, fijarlos en un contrato. Este no es jurídicamente vinculante, pero para muchos tiene igualmente un efecto simbólico-oficial. Poner por escrito deseos, necesidades, hard y soft limits ayuda además a tenerlos más claros para uno mismo. También es esencial la elección de la persona en cuyas manos te pones, ya que en tu rol eres muy vulnerable y estás desprotegido. Como las humillaciones suelen poder ser muy exigentes a nivel psicológico, tú y tu contraparte debéis prestar atención en todo momento a tu estado mental. Pero si tenéis en cuenta todo esto, vuestras fantasías podrán por fin hacerse realidad.
