El día a día en familia y el BDSM: 8 ideas para el kink a pesar de los niños

Autor:

|

El día a día en familia. O: los queridos pequeñajos…

Antes estabais los dos, un universo con kink y diversión, teniendo en cuenta únicamente el trabajo. Podías entregarte al placer de forma espontánea, nadie se metía en la boca el sextoy que había junto a la cama —salvo que quisierais que fuera así— y os daba igual si la puerta estaba abierta o cerrada. Pero ahora hay pequeños seres humanos en vuestro hogar que dependen de vuestro tiempo y atención, de vuestra consideración y protección. El sueño escasea, el espacio también y el tiempo es un lujo que os tenéis que ganar a pulso.

El BDSM es una forma especial de sexualidad que ya en la sociedad a veces obliga a dar explicaciones, ya sea en el médico por los moratones o en el trabajo con un collar. Mientras que como pareja aún puedes sortear relativamente bien estos escollos del día a día, como padres la cosa es harina de otro costal. Porque, ¿cómo me desahogo sin que los niños tengan demasiada visión de todo esto? ¿Cómo educo a personas abiertas y tolerantes sin entrar en detalles? ¿Cómo justifico que a papá y a mamá les gusta zurrarse —mientras le explico a la prole que pegar no es la solución?

La gestión del tiempo a otro nivel

El tiempo es el bien más preciado cuando tienes familia. Los niños quieren tiempo con los padres, juntos o por separado. El día a día llena el escaso tiempo libre con las tareas habituales del hogar y del trabajo. La pareja también debe ser pareja íntima y no solo un miembro más de la rutina. Y luego está eso del tiempo para uno mismo.

En muchos otros ámbitos también —por ejemplo cocinar, el gimnasio, ir al cine o cosas así— en los círculos de padres se conoce como el llamado quality-time. El tiempo que quieres pasar de forma especialmente valiosa. Existe el quality-time con los niños, en el que no todo va en paralelo, sino que el foco está en dedicarse a ellos. Es lógico, por tanto, que este quality-time también deba existir para la pareja o para sus kinks. Pero ¿cómo se hace?

SUBtil en el día a día familiar, DOMinante en el quality-time

En mi experiencia, es fundamental encontrar la manera de incorporar pequeñas cosas en el día a día. Cuáles sean varía de una pareja a otra, y eso está muy bien. Desarrollad vuestros propios secretos y rituales. Pequeños gestos que os recuerden que ahí sigue esa otra faceta que no quiere ser olvidada. Que vuestra pareja también tiene esa faceta. Cosas que nos ponen a tono y nos mantienen ahí. Porque esperar a tener ganas y tiempo de forma espontánea ya no es opción.

Siento la dura verdad, pero entre los cero y los ocho años, por desgracia, es así en la mayoría de los casos. Cuando tenéis muchas ganas, hay algo entre vosotros en la cama, algo que grita a los dos minutos de ausencia preguntando dónde estáis, o tenéis que estar pendientes de que no le afeiten al gato. O de si el peque sigue en el parque de juegos, o de que no monten trampas para intrusos con cubos de agua. Y cuando la prole está fuera, casi siempre falta la ganas. El día a día y los niños os exigen a vosotros, vuestra atención y vuestra energía —y ahí una noche en el sofá con pelis para mayores de 12 también resulta muy tentadora. ¿Os suena todo esto? Entonces tenemos para vosotros una pequeña lista de cómo podríais poner esto en práctica, si os apetece.

8 consejos para combinar BDSM y vida familiar y para el quality-time

  1. Rituales secretos: mostrarle reverencia a la pareja con un beso en la muñeca, cepillarle el pelo mientras veis una peli con el peque. Ponerle o atarle los zapatos a tu pareja, servirle bebidas o abrirle las puertas. Servir el café demasiado dulce cuando te apetece que te castiguen y no puedes decirlo: hay muchas maneras de mostrarle a tu pareja cómo te sientes o qué te apetece. También símbolos sutiles, como ponerte una joya concreta o dejar un accesorio de juego preparado en el dormitorio, pueden ser un bonito ritual sutil.

  2. Crear espacios propios: al menos una vez al mes deberíais intentar encontrar tiempo para vosotros como pareja. Aunque sea una ventana de tres horas. Cogeos media jornada libre o aprovechad el horario flexible cuando la prole esté en la guarde o el cole. Aprovechad una noche en casa de los abuelos o una fiesta de pijamas en casa de amigos de los niños para vosotros mismos o para una invitación a jugar en casa de amigos.

  3. Aprovechar el tiempo libre: a veces simplemente apetece vaguear cuando la prole está fuera. Aun así, merece la pena «ponerle ganas». Y en cuanto os pongáis a ello, veréis que es mejor que Netflix. Duchaos juntos, por ejemplo, para poneros a tono. O sorprended a vuestra pareja con un dormitorio decorado de forma kinky.

  4. Aprovechar las localizaciones: cuando por casa hay biberones o piezas de Lego por todas partes, seguramente no sea tan fácil ponerse kinky. Por eso, jugad también de vez en cuando fuera si tenéis la posibilidad. Muchos estudios de dominación o estudios SM alquilan sus espacios, e incluso existen apartamentos vacacionales BDSM. También los hoteles por horas o un hotel normal son idóneos para el tiempo a solas juntos.

  5. Jugar con las cartas sobre la mesa: a partir de cierta edad quizá sea sencillamente sensato explicarle a vuestra prole, de forma adecuada a su edad, que también os queréis aunque a veces no os tratéis «tan bien». Cuando os arregléis para una fiesta, no pasa nada por que se vea. «Vamos a una fiesta para adultos. Ahí todos se visten así.»

  6. Citas temáticas: apostad por la calidad antes que por la cantidad. Centraos en una o dos cosas que queráis hacer sí o sí, en lugar de meter el máximo posible en vuestra agenda, para que vuestra sesión sea más especial.

  7. Un libro de castigos para tenerlo controlado: cuando ya no puedes jugar con regularidad, quizá venga bien llevar un libro de castigos. Así podéis recuperarlo todo en la siguiente sesión.

  8. Date nights especiales: en nuestro colaborador «Oh my! Fantasy» hay cajas y cartas de amor para las llamadas «sexperiences», es decir, conceptos para date nights con los que también puedes descubrir una nueva práctica. Especialmente para principiantes en el BDSM con interés en el spanking, ¡hemos preparado junto con «Oh my! Fantasy» una sexperience a medida!