
Por qué algunas personas viven sus kinks 24/7
24 horas al día y siete días a la semana…
Las personas aficionadas al BDSM que optan por el 24/7 viven un kink o un desequilibrio de poder las veinticuatro horas del día. En las relaciones, esto significa que la parte sumisa se somete a la otra de forma permanente, también fuera del espacio sexual. La parte dominante toma de forma consensuada las decisiones por ambos o marca el margen de decisión del/de la sub o serf. Normalmente, aunque no siempre, el sub o serf lleva un collar u otra prenda o joya que solo puede quitarse con permiso. Toda la forma de vida se construye en torno a la relación, en la que no hay fin de semana ni vacaciones del desequilibrio de poder.
¿Por qué se practica el 24/7?
Algunas personas sienten la necesidad de llevar sus inclinaciones BDSM más allá del aspecto puramente físico. Sienten la necesidad de entregarse a su pareja no solo físicamente, sino de vivir su devoción también a nivel psíquico —y esto vale tanto para la parte sumisa como para la dominante—. Una gran dosis de cuidado y entrega es característica de la mayoría de las relaciones 24/7.
Qué hay que tener en cuenta en el 24/7:
Como con todo en el mundo del BDSM, en lo relativo al 24/7 también existen distintos grados y formas. Son controvertidas las formas extremas de 24/7, como por ejemplo el Total Power Exchange (TPE), en las que se sitúa a la parte sumisa en una dependencia económica, física o psíquica real. Esto ocurre, por ejemplo, cuando la parte que manda manipula sistemáticamente a la sumisa, de modo que esta, en caso de ruptura, quede expuesta al chantaje o que dicha ruptura pudiera suponer su ruina financiera.
