
Sub-Drop: Cuando tocas fondo…
Vivir el BDSM significa alegría, éxtasis e intimidad. Al mismo tiempo, nuestras inclinaciones van acompañadas de mucha responsabilidad y de desafíos mentales. No siempre sale todo bien. Aunque una sesión transcurra de forma segura y se respeten todos los límites, puede producirse el llamado bajón. Se trata de un estado emocional extremadamente negativo que puede desencadenarse por diversos factores. En el lado sumiso se habla entonces de un sub-drop.
¿Por qué se produce un sub-drop?
Una mala valoración
A pesar de una comunicación suficiente de antemano, puede ocurrir que uno, como sub, valore mal una situación. Por ejemplo, cuando algo que uno se había propuesto o deseado con antelación resulta al final ser desagradable. Incluso dentro de los límites pueden surgir situaciones que durante el juego se perciben de otra manera. Esto también puede depender del estado del día o de la persona con la que juegas. En lugar de excitación, el sub siente de repente un dolor no deseado o demasiado intenso. La humillación que normalmente se siente bien se percibe como hiriente. A esto se suma la «vergüenza» de haberse valorado mal a uno mismo, de haber fracasado.
Las exigencias del sub hacia sí mismo
Los subs a menudo tienen la exigencia de tener que estar siempre a la altura de un/a top. Si uno no logra aguantar un determinado castigo o cumplir una tarea, pueden surgir dudas sobre uno mismo. Especialmente cuando se pronuncia la safeword y/o se interrumpe una sesión, uno puede sentir que no es lo bastante bueno o fuerte. Estos pensamientos pueden imponerse a pesar de todos los aftercare y conducir a un sub-drop.
La vergüenza
Otra causa del drop de una persona sumisa puede ser su sentimiento de vergüenza. En nuestras cabezas está anclada la idea de que el dolor y la humillación son algo malo. Que uno no debería sentir placer ni mucho menos excitación con ellos. Muchas prácticas BDSM se consideran anormales o perversas. Eso puede hacer que uno se avergüence de sus inclinaciones. Precisamente como persona sumisa, a menudo se dejan hacer cosas que a otros les resultan muy chocantes. Este sentimiento de ser anormal o de estar enfermo puede conducir a un sub-drop.
A veces la causa de un sub-drop no es palpable
La psique humana es sumamente compleja. La humillación, el miedo y el dolor también actúan sobre nosotros a nivel inconsciente. Nuestras emociones, sobre todo en situaciones extremas, no son controlables. El sexo, el dolor y en particular el BDSM son ese tipo de situaciones extremas. Le exigen mucho a nuestro cerebro. Puede ocurrir que nuestro subconsciente decida a veces de forma distinta a lo planeado o esperado. Un sub-drop también es posible con retraso o desencadenado por determinadas acciones, situaciones o palabras.
¿Qué se puede hacer ante un sub-drop?
Mejor prevenir que curar. Hablad no solo por principio, sino incluso de forma repetida, sobre vuestros límites y vuestro consentimiento. También justo antes de jugar se deberían plantear ciertas preguntas, por ejemplo sobre el estado del día y los deseos y necesidades actuales. Además, el aftercare es imprescindible para el equilibrio mental, para sentirse arropado y dejar que la situación se apague lenta y conscientemente.
Pero un drop puede suceder a pesar de todas las precauciones. Sed conscientes de que esos bajones son humanos y de que uno no tiene que avergonzarse ni justificarse por ellos. Tampoco te convierten en un peor sub. Porque, desde el punto de vista neuroquímico, un drop suele deberse a un nivel hormonal que cae rápidamente. Por esa razón, también los dom:mes pueden sufrir un drop. Solo con ser consciente de estas dos cosas ya se puede ayudar enormemente.
Cómo lidiar con ello no se puede generalizar. Cada relación interpersonal es distinta. Las necesidades en situaciones emocionales y sensibles son individuales. Para algunos, la comunicación puede resultar muy útil. Para otros, es importante el cariño físico no verbal. Aquí encontraréis algunos enfoques. En caso de emergencia siempre podéis dirigiros a un punto de ayuda BDSM.
