
Dom-Drop: Quien vuela alto puede caer bajo
Vivir el BDSM significa placer, éxtasis e intimidad. Al mismo tiempo, nuestras inclinaciones conllevan mucha responsabilidad y desafíos mentales. No siempre sale todo perfecto. Aunque una session transcurra de forma segura y se respeten todos los límites y limits, puede producirse el llamado bajón. Se trata de un estado emocional extremadamente negativo que puede desencadenarse por diversos factores. En el lado dominante hablamos entonces de un dom-drop, también conocido como top-drop.
¿Por qué se produce un dom-drop?
Errar es humano…
Dentro de una relación de poder se le exige muchísimo a una persona dominante. La top es —no solo, pero también— responsable de que la session transcurra de forma segura y de que se respeten los limits. Es su tarea guiar a la sub y regular la intensidad de las prácticas. Está claro, esto no siempre puede salir perfecto. Todos somos humanos, cometemos errores y a veces quizá interpretamos mal una situación.
Pero si la mala interpretación de una top hace que la sub sufra un daño no deseado, eso puede afectar rápidamente a la psique. Y si además se pronuncia la safeword y/o se interrumpe la session, para la top puede resultar especialmente duro. Como dom:me una tiende, por desgracia, a exigirse ser infalible. Cuando esa imagen se resquebraja y una siente que no ha estado a la altura de su propio rol, eso genera inseguridad, dudas y autorreproches. Se produce un top-drop.
Los errores rara vez ocurren con mala intención. A menudo se debe a que ambas partes se han dejado llevar, se persigue un plan trazado o se pasan por alto pequeñas señales. Un error así no es el fin del mundo, siempre que se procese de forma sensata y atenta. Aun así, a veces queda una sensación de fracaso.
La sensación de insuficiencia
Tanto física como psíquicamente no estamos en plena forma todos los días. Como dom, en muchas prácticas hay que rendir también físicamente. Sobre todo cuando una es físicamente más débil que la sub, puede pasar que la dom dude de sus propias capacidades. Del mismo modo, algunos días simplemente no se logra encontrar las palabras adecuadas, anudar a la primera las cuerdas a la perfección o excitarse sexualmente. Estas cosas también pueden desencadenar un drop.
La mala conciencia
Otra causa de un bajón emocional de una dom pueden ser los remordimientos. En nuestra cabeza está grabado que está mal hacer daño físico o psíquico a los demás. La violencia se considera algo negativo y desde luego no se puede sentir placer con ella, y mucho menos excitación. Pero en el BDSM —sobre todo en las prácticas sadomasoquistas— hacemos justo eso.
Actuamos en contra de las normas sociales. Rompemos tabús. La sub disfruta de cosas que, si se las hiciéramos a otra persona, le causarían un gran sufrimiento. Vista desde fuera, la dom adopta el papel de agresora. A una top le cuesta mucho delimitar para sí misma la violencia consentida y la humillación. A pesar del consenso, no es evidente estar siempre en paz con uno mismo al respecto.
Lo que durante el juego aún causaba mucho placer y excitación, visto con la cabeza fría puede provocar malestar y remordimientos, hasta llegar a un dom-drop. «¿Qué he hecho? ¿Puede gustarme algo así? ¿Soy mala persona?», hasta «¿Me sigue queriendo mi pareja tanto como antes? ¿Le he dado miedo a la sub?». Este tipo de pensamientos son extremadamente angustiosos.
¿Qué se puede hacer contra un dom-drop?
Más vale prevenir que curar. No habléis de vuestro consenso mutuo y de dónde están vuestros limits solo una vez, sino repetidamente. También justo antes de jugar conviene hacerse ciertas preguntas, como por el estado de forma del día y los deseos y necesidades actuales. Eso le da a la top seguridad y confirmación. Además, el aftercare tras la session también es muy importante para las dom:mes de cara al equilibrio mental. Como una especie de reaseguramiento de que todo lo que acaba de pasar estaba bien.
Aun así: a pesar de todas las precauciones, un bajón puede ocurrir. Sed conscientes de que estos downs son humanos y de que no hay que avergonzarse ni justificarse por ellos. No se puede generalizar cómo lidiar con un dom-drop. Cada relación interpersonal es distinta y las necesidades en situaciones emocionales y sensibles son individuales. También ayuda ser consciente de que este estado se debe sobre todo a un fenómeno bioquímico, en concreto a una fuerte caída hormonal.
A menudo resulta útil volver a expresar explícitamente el consentimiento. No dejéis a vuestra pareja sola con la creencia y los sentimientos de haber hecho algo mal, sino sostenedla. La bottom debería mostrar comprensión y prestar oído. Para algunas personas la comunicación puede resultar muy útil. Para otras es necesario un reaseguramiento corporal no verbal. Aquí encontraréis algunos enfoques más para lidiar con esta situación. Tened en cuenta además que un drop también puede aparecer con retraso, por ejemplo días o incluso semanas después, o desencadenado por un trigger. En caso de emergencia, siempre podéis acudir a un punto de ayuda BDSM. Aquí descubriréis de dónde puede venir un drop en el lado sumiso, el llamado sub-drop.
