
Findom: cuando por tu dinero recibes más de lo que esperabas
¿Qué significa Findom?
Findom es uno de los términos algo más específicos del mundo del BDSM y, por tanto, también uno de los más controvertidos. Está compuesto por «financial» o «finance» y por Dom, a veces también llamado Moneydom. Se trata, por tanto, de una persona cuya dominancia se refiere a lo financiero y que, dentro de un desnivel de poder, tiene el poder de decisión sobre los recursos económicos del o de la Sub, es decir, de una persona que juega abajo. La mayoría de las veces, en esta constelación se trata de los equivalentes llamados Finsubs. Y el kink que pertenece a esta constelación se llama —ya os lo imagináis— Financial Domination o, en resumen, simplemente Findom.
¿Qué hace un/a Findom?
Existen diferentes variantes del rol de Findom. Desde la simple recepción de dinero en efectivo o de transferencias, hasta el control financiero total. Muchos Findom exigen pagos, regalos o cheques regalo a un o una Sub. Según la modalidad, estos pagos se exigen como castigo o ritual. O bien sirven como requisito básico para una interacción.
También el importe y el momento de los pagos son factores que determina el o la Moneydom. De hecho, existen incluso Finsubs que transfieren o entregan dinero por completo sin una acción o solicitud previa. Si al receptor o a la receptora se le puede llamar entonces Findom es cuestión de gustos.
Diferencia entre Findom y Domina
A simple vista se podría pensar que un/a Findom es algo parecido a una Domina profesional. Al fin y al cabo, esta también se deja pagar. Sin embargo, la diferencia radica en que un/a Findom no se deja pagar por un esfuerzo en el marco de un servicio de pago, sino simplemente porque sí. Sin duda, también existe la posibilidad de combinar prácticas sadomasoquistas o sexuales con la Financial Domination. Pero con ello una Domina no es automáticamente un/a Findom, ni viceversa.
Los Findoms disfrutan del poder que tienen sobre un/a Sub gastando su dinero. No se trata solo del mero hecho de gastar dinero y del beneficio económico, sino también de la posición superior, la sensación de poder y la dependencia que se genera. Es cierto que es posible que una Domina profesional disfrute también de estos aspectos en su trabajo, pero para ella se trata en primer lugar de ganarse el pan de cada día. Es comparable con un cocinero o una cocinera: no todo el que cocina es automáticamente un chef o una chef de cocina. Aun así, seguro que muchos chefs cocinan con mucho gusto.
Findom ante la ley: ¿qué hay que tener en cuenta imprescindiblemente?
A menudo se solapan las inclinaciones de las personas a las que les gusta el blackmailing con las de los Findoms y Finsubs. Con frecuencia, los Doms que viven relaciones 24/7 o TPE también asumen tareas de Findom. Como Findom se tiene claramente una gran responsabilidad hacia su compañero o compañera de juego. No se trata simplemente de sacarle el dinero del bolsillo a alguien. Quizá suene tentador sacar el mayor beneficio posible del juego, pero un/a Findom debe tener control al respecto, actuar de forma consciente y sensata.
Eso empieza con la obtención del consentimiento explícito. Es importante prestar atención constante a los límites acordados previamente. Quizá exista una gradación de importes que estén dentro de la zona verde. Seguida de aquellos que resultan preocupantes, pero aceptables para el o la Finsub. Y de importes que superan sus recursos económicos. Aquí se trata de mantener el equilibrio. O bien se exigen sumas altas solo con intervalos de tiempo mayores.
Además, un/a Moneydom debería ser consciente de que no está descartado que, en este rol, se entre en conflicto con la ley. Porque, al fin y al cabo, el dinero recibido constituye ingresos adicionales. Y estos deben tributar. Según el orden de magnitud con el que se juegue, hay que plantearse cómo se quieren declarar esos ingresos. En definitiva, y aunque no tengan lugar prácticas sexuales, se aplica lo siguiente: en cuanto satisfaces conscientemente las inclinaciones de otra persona y recibes dinero en ese contexto, eso se considera un servicio, si no incluso sexwork.
