
Tortura genital masculina: Ballbusting / CBT
¿Qué significa ballbusting o CBT?
El «ballbusting» o la «Cock and Ball Torture», abreviado «CBT», son prácticas que implican la tortura del pene y los testículos. Así, queda ya definido que la persona con la que se juega debe disponer de genitales masculinos para poder disfrutar de estas dolorosas prácticas.
¿Por qué se hace esto?
El ballbusting es una práctica extrema en la que lo que prima es el dolor. Mientras que a la mayoría de los poseedores de pene y testículos se les eriza la piel solo de pensar en recibir algo en los «huevos», los fans de esta tortura sienten el dolor como algo excitante y su contemplación como algo erótico. Algunos adoran la combinación con una mamada, otros la tortura pura y dura.
Pero la Cock-and-Ball-Torture también puede emplearse como castigo o humillación. Justo entonces, cuando el sub percibe el dolor como algo realmente desagradable. Pero cuidado: cada persona siente de forma distinta. Mientras unos aman el dolor y otros pueden lidiar con un dolor leve, hay quienes no aguantan ni la más mínima presión. Por ello, el ballbusting, sea cual sea su intensidad, nunca debería practicarse sin un acuerdo previo.
¿Qué se hace en el ballbusting?
La fantasía en el ballbusting prácticamente no tiene límites. Desde ligaduras, pasando por ligeros cachetes, hasta el uso de instrumentos de tortura como estiradores de testículos o cepos, todo es posible. También se recurre a menudo a juegos de sensaciones con distintas sustancias. Como siempre, aquí rigen el consentimiento y el respeto de los límites personales.
Aquí os hemos listado algunos ejemplos:
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Ligaduras: atar los testículos con cintas, manguitos especiales y gomas elásticas.
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Pinzas y grapas: desde la pinza de tender hasta la ratonera, cada uno encuentra la intensidad deseada.
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Juegos de sensaciones: ya sea aceite de menta, zumo de guindilla, tigerbalm o raíz de jengibre: la piel sensible del glande es ideal para estos juegos. Los juegos con los aceites esenciales del jengibre son especialmente populares. Con un spray especial se pueden untar glande y testículos por completo y retardar el efecto.
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Herramientas especiales como estiradores de testículos, cepos, rueda de Wartenberg, dilatadores uretrales para el llamado sounding o electroestimulación: la gama de herramientas para el CBT/ballbusting es infinita.
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Golpes: ya sean ligeros cachetes con la mano o buenos latigazos con la fusta: los genitales de un hombre se prestan estupendamente a ser maltratados.
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El ballbusting literal es la patada en los testículos, también llamado trampling.
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Calor y frío: cera de vela, cubitos de hielo, pomada de calor, agua fría son opciones estupendas para someter el pene y los testículos a temperaturas desagradables. ¡Pero cuidado con las quemaduras!
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Pesos: también son populares los juegos en los que se cargan los testículos con pesos. Según el tipo de fijación y el peso, se alcanzan aquí distintas intensidades.
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Juegos con agujas e inyecciones: el escroto se presta especialmente bien a los juegos con agujas.
¿Quién disfruta con el CBT?
Al menos un poco de sádico/a deberías llevar dentro como dom o top si quieres torturar a tu pareja por los genitales. Por supuesto, la intensidad puede variarse y no tiene por qué llevarse al marco más duro. Especialmente los masoquistas sacan provecho del CBT. Todo esto también combina bien con la castidad forzada, por ejemplo en el cuckolding.
¡Hay que tener cuidado! Qué tener en cuenta en el ballbusting:
Son las joyas de la corona, lo mejor del hombre: sus genitales. Por muy excitante y humillante que puedan ser el ballbusting y el CBT, no olvidéis que se trata de una región corporal extremadamente sensible. Por ello hay que ser consciente de los riesgos y del deber de cuidado hacia el sub.
Unas técnicas erróneas o una aplicación demasiado brutal pueden, en el peor de los casos, provocar infertilidad, así como lesiones dolorosas como por ejemplo una torsión testicular. Informaos antes de nuevas prácticas sobre su correcta realización y aplicación. Tened preparadas, por precaución, medidas de seguridad como unas tijeras para vendajes o un cuchillo de seguridad.
Prestad atención sobre todo al color de los testículos. Preguntad regularmente a vuestro compañero de juego cómo se siente. Esto se puede hacer también como parte dominante sin renunciar por ello a la dureza o al liderazgo. Aumentad la intensidad de los juegos poco a poco. Considerad las formas extremas, como la patada en los «huevos» o el trampling, de forma crítica y cuidadosa.
Para los fans de este fetiche rige no lanzarse a ciegas, sino ir tanteando despacio y con cuidado y adquirir conocimientos médicos especializados. Ya sea con pareja o sin ella. Además de diversas fuentes de internet, la visita a una domina experimentada es una buena manera de aprender más sobre las técnicas.
Disclaimer: no todos los hombres tienen pene y testículos, y no todos los que tienen pene y testículos son hombres.
