
Juego al filo de la navaja: Knife Play
¿Qué significa Knife Play?
Knife Play es la palabra inglesa para «juegos con cuchillos» y describe, en el contexto del BDSM, cualquier forma de juego con cuchillos. Como literalmente se trata de juegos al filo de la navaja, se enmarcan dentro del Edgeplay, un término genérico para los juegos con peligro y miedo. En inglés también se habla de Fearplay.
Aunque la palabra contenga «cuchillo», el Knife Play no tiene por qué implicar necesariamente un cuchillo. Y es que bajo este término se engloban todo tipo de variantes, empezando por la interacción con hojas romas y el Impact Play, es decir, golpear con ellas, pasando por el cutting, o sea, pinchar y cortar la piel, hasta cortar ropa, pero también retirar cera con una hoja. Hay múltiples posibilidades de uso para los cuchillos en el BDSM. Cuando se busca intencionadamente el sangrado, el Knife Play va de la mano del Blood Play.
¿Dónde está el atractivo del Knife Play?
Los cuchillos son peligrosos, son un signo de poder, peligro y amenaza. Provocan miedo, una de las emociones humanas más fuertes. El miedo se puede sentir tanto física como psíquicamente, y precisamente ahí está para muchas personas el atractivo. A esto se suma la vulnerabilidad humana. Todo el mundo se ha cortado alguna vez y conoce ese dolor agudo y punzante. Cuando el cuerpo lo espera, sin saber cuándo, si llegará ni con qué intensidad, se genera una expectativa combinada con miedo.
También la fantasía detrás del Knife Play resulta atractiva, ya que un objeto afilado le otorga muchísimo poder a una persona dominante. La posibilidad de poder causar lesiones permanentes es, para mucha gente, un claro desencadenante de miedo, adrenalina y una fascinante mezcla de sensaciones.
El otro gran factor son las distintas sensaciones físicas que se pueden provocar con un cuchillo. Y muchas de ellas funcionan incluso sin un cuchillo de verdad. Una hoja puede presionarse contra la piel sin cortar, se puede arañar con la punta, raspar cera, ejercer presión y luego deslizarla sobre la piel. Si además juegas con la temperatura, con distintos objetos y con la Sensory Deprivation, por ejemplo limitando la vista, el oído y el movimiento, este juego se puede intensificar hasta el infinito. Sobre todo cuando la persona sumisa no ve si, con qué profundidad o con qué se provocan las sensaciones en su piel, se crea una forma adicional de Mind Play (juego de la mente).
¿Qué se necesita para el Knife Play y cómo se maneja?
«That’s not a knife, that’s a knife»
Cocodrilo Dundee
Al leer Knife Play y Fearplay, probablemente lo primero que se te venga a la cabeza sea un cuchillo grande. Sin embargo, antes de atreverse con una hoja de verdad sobre la piel de una persona, conviene ir poco a poco. Como en el Knife Play casi siempre se trata de la percepción y las sensaciones, el aspecto visual solo suele importar en el primer momento, ya que después el efecto juega un papel mayor. Y ese efecto se puede lograr con prácticamente cualquier canto duro.
Antes de coger un cuchillo de caza gigante, coge primero una tarjeta de crédito para averiguar, con sus cantos afilados de plástico, si a tu pareja le gusta esa sensación. Si además la metes antes en el congelador, el plástico frío se siente casi como metal, al menos si no se ve.

© KatKristall
Una vez que hayas comprobado que disfrutas de la sensación y sepas qué intensidades y qué zonas se sienten bien, puedes dar el siguiente paso con un cuchillo de untar. También aquí empieza primero por el lado del dorso, porque incluso un cuchillo de untar «romo» puede provocar lesiones con mucha presión. Sobre todo si tiene un filo dentado. Este puede arañar la piel, lo cual no es necesariamente la sensación que se quiere provocar con un cuchillo.
Además de un cuchillo de untar, un cuchillo de entrenamiento de artes marciales de aluminio o goma es una buena alternativa. Parecen cuchillos de verdad, lo que significa que también con ellos se puede jugar con el aspecto y la sensación. Como las hojas no están afiladas, no pueden producirse cortes. Aun así, con este medio son posibles casi todas las técnicas. También una llamada espátula acodada puede ser una buena opción para los primeros pasos.
La elección del cuchillo adecuado
Encontrar el cuchillo «de verdad» adecuado es cuestión de gustos. Visualmente, muchos encuentran atractivos los impresionantes cuchillos de caza para exteriores. Un cuchillo tan largo como tu propio antebrazo da, obviamente, más miedo que el colorido cuchillo de cocina de WMF. Pero si este último se ajusta mejor a la mano, prueba tranquilamente con él. Los cuchillos, por sus distintas formas, tipos de filo y manejo, tienen efectos diferentes. Lo importante es un manejo seguro también del peso de un cuchillo. Además de las hojas fijas, los cuchillos plegables también son una opción, aunque hay que asegurarse de que el mecanismo esté bien fijado.
Cuando no solo se juega con el miedo a los cortes o a las marcas superficiales, se suele utilizar un bisturí médico, ya que estos se fabrican específicamente para cortar piel y vienen envasados de forma estéril. También las navajas de afeitar o las cuchillas de afeitar gozan de gran popularidad entre los fans de esta variante. Pero precisamente para estos tipos más intensos, llamados Blood Play o cutting, hay que informarse a fondo de antemano y tomar las correspondientes medidas de seguridad.
Qué hay que tener en cuenta en el Knife Play
Como en todas las formas de Edgeplay, deberíais mantener antes una larga conversación sobre vuestros límites y fronteras. En ella es especialmente importante la transparencia sobre la toma de medicamentos, los traumas y los estados de ansiedad, pero también las cosquillas. Si pasas el cuchillo por una zona cosquillosa y el o la bottom da un respingo, puede haber lesiones accidentales. Sin embargo, puede ayudar inmovilizarle o atarle.
En los tipos de Fearplay a los que pertenece el Knife Play, el aftercare es especialmente esencial. Como por ejemplo también en el Rapeplay, aquí se trata de establecer poco a poco la cercanía, dejar claro que el miedo solo era un juego y atender las posibles lesiones. Lo mejor es que tengáis para ello un plan concreto preparado. Durante la sesión, además, debería haber un teléfono a mano para que, en el peor de los casos, se pueda llamar a emergencias.
Por regla general se hacen cortes planos y rectos, que no sean más profundos de medio centímetro. No obstante, una formación correcta es imprescindible, ya que también hay zonas en las que bajo ningún concepto se debe cortar.
¿Cómo funciona de forma segura?
En el Knife Play es muy importante formarse de antemano mediante tutoriales, talleres y junto con y en tu bottom. También deberían conocerse las zonas sobre las que no se debe jugar o solo con hojas romas. Las grandes zonas prohibidas son la cara, el cuello, la zona íntima, la cara interna de los antebrazos, la parte posterior de las rodillas y los tendones de Aquiles. Sin embargo, también por el pecho y los muslos pasan arterias que no se deben dañar. Por tanto, unos conocimientos básicos de anatomía son un requisito antes de atreverse con el Knife Play o incluso el Blood Play.
El equipo que se utiliza en este tipo de sesiones debería ser estéril. Es decir, meterlo una vez en el lavavajillas no es suficiente. El agua salada y hervir con agua caliente son, ciertamente, una buena forma de esterilización, pero aun así, justo antes de usarlo, hay que frotar una vez más la piel y la hoja con un desinfectante adecuado.
Para el cuidado posterior deberían estar preparados tiritas, bolsas de frío, gasas y paños para atender la piel. También una crema para heridas puede hacer que las posibles marcas se desvanezcan y cicatricen más rápido. Pero deja que el o la bottom vea las marcas antes de vendarlas, para que pueda darse cuenta de que no se ha causado ningún daño y de que ahora está a salvo.
