
Fearplay – Locura por el miedo
Fearplay – ¿qué es exactamente?
Fear es un término inglés que, traducido literalmente, significa “miedo”. El fearplay consiste en jugar con el miedo. El o la Top asusta a la persona Bottom de forma consensuada y ambos se excitan sexualmente por ello. El fearplay es una experiencia límite, ya que desencadena fuertes sensaciones de miedo. Por eso también se trata de una modalidad peligrosa. El fearplay pertenece al Edgeplay, es decir, es una práctica más bien extrema para la que se necesita mucha experiencia. En el BDSM se habla de edgeplay cuando una modalidad conlleva cierto riesgo de seguridad para el cuerpo o la psique. Por lo tanto, como su nombre indica, se trata de un término genérico para los juegos con el miedo. A menudo también te encontrarás con el término «Mindfuck» en relación con el fearplay.
El fearplay juega con el mismo subidón de adrenalina que el knife-play o el breathplay. También es comparable al paracaidismo, donde el propio miedo y el peligro de la mortalidad se convierten, con un cóctel de endorfinas y adrenalina, en una experiencia embriagadora y placentera. Pero precisamente ahí reside también el peligro. Por eso deberíais informaros bien sobre las prácticas que queréis llevar a cabo, para minimizar los riesgos.
Miedo tenemos todos. La diferencia está en la pregunta de a qué.
Frank Thiess
¿Por qué se practica el fearplay?
El juego con el miedo puede ser tremendamente excitante; la sensación embriagadora de peligro nos sirve un cóctel hormonal de adrenalina y dopamina que nos hace volar. También es la fuerte sensación de impotencia y de estar a merced de otro lo que, con los miedos, te lleva a tus propios límites. Al mismo tiempo, conocemos también esa sensación embriagadora de meterse en una situación peligrosa, que te da alas y a la vez te pone en modo lucha o huida.
Para muchos Doms, el fearplay es una forma especial de la relación de poder, porque a menudo es una forma íntima y extrema de confianza y entrega el exponerse así al propio miedo. Para muchos Subs precisamente eso es el atractivo especial: poner su integridad física o, en determinadas circunstancias, incluso su propia vida en manos del o la Dom. Estar a merced y no solo enfrentarse a un miedo, sino ser puesto ante él. En el ámbito del BDSM, o en las relaciones con relación de poder, se dice por ello que el fearplay tiene una intensidad especial. No todo fearplay es automáticamente peligroso; algunos se basan en un miedo muy subjetivo y personal.
Formas de fearplay
El fearplay es un término genérico para una gran variedad de prácticas que existen en las formas y colores más diversos. La siguiente enumeración representa solo una parte de este campo tan amplio:
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Breathplay, es decir, el control de la respiración mediante estrangulamiento, ahogamiento, obstrucción de las vías respiratorias y demás. Aquí existe peligro de asfixia.
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Juegos de rol: por ejemplo escenarios de sacrificio, juegos de interrogatorio, secuestros y muchas otras posibilidades.
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Knife Play: los juegos con cuchillos representan para muchos un escenario aterrador.
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Bloodplay: todo lo que hace sangrar a la pareja; conlleva el riesgo de infecciones, heridas profundas y cicatrices, lesiones en arterias.
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Cutting: el dibujo de patrones cortando la piel. Aquí también existe el peligro de lesiones por malas apreciaciones o falta de conocimientos anatómicos, así como riesgo de infección.
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Juegos con agujas y juegos con grapadoras o grapadoras de piel son similares al cutting, al knife-play y al bloodplay.
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Waxplay: juegos con velas o cera calentada de otra manera. Aquí pueden producirse quemaduras; algunas personas tienen mucho miedo a ello.
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Barebacking: renuncia consciente al sexo más seguro, con lo que el riesgo de contagio de una ITS/ETS aumenta enormemente.
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Branding: al dibujar patrones mediante quemaduras de la piel también puede salir mucho mal. El manejo incorrecto del equipo, temperaturas demasiado altas y el riesgo de infección en los días posteriores son solo algunos de los muchos factores de riesgo.
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Dilatación de la uretra mediante dilatadores u objetos menos adecuados. Con ello la uretra puede resultar lesionada y pueden producirse infecciones graves.
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Waterboarding: conlleva el peligro de ahogamiento y de desencadenar traumas.
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Rapeplay y, en general, los juegos que entran dentro del CNC (Consensual Non-Consent), ya que tienen un gran potencial de provocar traumas.
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Sensory Deprivation: la privación sensorial puede generar a menudo estados de ansiedad por la pérdida de control.
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Blackmailing: el chantaje es un juego de rol especial que a algunas personas les da el subidón.
No siempre se refieren a prácticas concretas; también prácticas aparentemente inofensivas, como el Spanking y las suspensiones en el Shibari, pueden volverse límite con una intensidad mayor.
Qué hay que tener en cuenta:
El fearplay no es compatible con el principio SSC, pues no permite jugar ni de forma “segura” (Safe) ni “sensata” (Sane). El estado mental de miedo y pánico a menudo impide comunicarse con claridad. Por eso debe existir una conexión muy estrecha y un gran entendimiento entre Top y Bottom para garantizar la seguridad. Si se es consciente de los riesgos y las consecuencias y se está dispuesto a aceptarlos, la actividad se considera RACK, es decir, actuación consensuada con conciencia del riesgo. Para la propia seguridad física conviene, por tanto, adoptar todas las medidas de seguridad y prepararse también para un aftercare intenso.
Físicamente, el miedo es una de las emociones más extremas que podemos sentir. Recuperarse de un estado de miedo y pánico que, aunque excitante, es tan intenso como una experiencia real. Por eso es importante alejarse de esa experiencia de miedo. De forma similar al rapeplay, puede ayudar cambiar de habitación o de lugar, acercarse despacio y establecer seguridad con rituales. Por muy tremendamente excitante y enriquecedor que pueda ser todo esto, además de todos los riesgos evidentes, como la aparición de traumas, también puede producirse un fuerte drop emocional tras la sesión.
Si queréis jugar con peligros de este tipo, la obligación primordial es: ¡informarse! Tenéis que estar preparados para todas las eventualidades que puedan ocurrir. Debéis saber cómo podéis minimizar esos riesgos y qué medidas hay que tomar si vuestro juego se descontrola. Sed responsables y honestos el uno con el otro. Además, deberíais tener a mano ciertos números de emergencia y, por precaución, marcar el 112 en el teléfono.
El fearplay no es algo para el primer juego ni para el comienzo de una relación de juego. Entre los participantes hay que confiar y conocerse para reconocer en el momento adecuado el límite. También se deberían conocer y haber hablado de antemano los límites comunes. Una necesidad compartida, comprensión de la práctica y también la voluntad y la comodidad deben existir necesariamente para poder asumir las eventuales consecuencias.
Más información
Un artículo detallado sobre los distintos enfoques de los juegos con el miedo, con algunos escenarios de ejemplo, lo encontraréis en Deviance and Desire. Entre ellos también por qué el peligro de una lesión grave puede ser sexy, pero una araña más bien no.
